El PP espera que «la mayoría silenciosa» de los españoles avale los ajustes
El Partido Popular afronta, como organización, su primer gran reto desde que Mariano Rajoy llegó a la Moncloa en diciembre del año pasado.
El partido se ha despertado de golpe del plácido sueño en el que cayó tras las continuas y contundentes victorias en las últimas municipales, autonómicas y generales. Los parabienes de los ciudadanos se han transformado en dudas y críticas ante la severidad de los recortes que, a pesar de lo prometido, afectan a sanidad, educación, prestación por desempleo y pensiones.
ña preocupación crece en la dirección popular, sobre todo ante las primeras concentraciones de ciudadanos frente a la sede nacional del PP, en la madrileña calle Génova. Salvando las evidentes diferencias, esta imagen evoca a algunos dirigentes aquellas manifestaciones de 2004, tras el fatídico 11-M y que supusieron un claro punto de inflexión en el apoyo ciudadano al partido conservador
Y, más allá de las movilizaciones en la función pública convocadas por los sindicatos para el próximo 19 de julio, se prevé un otoño caliente en las calles. El Gobierno, sin embargo, confía en que se imponga la «templanza» de lo que la ministra Bañez califica «mayoría silenciosa de españoles de buena voluntad».