Interior podría ser investigado por revelar datos del caso Cordón
La grapo Manuela Ontanilla paga la fianza para salir de prisión.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en una imagen de archivo.
La crisis abierta entre la Audiencia Nacional y el Ministerio del Interior no amaina. El juez Javier Gómez Bermúdez no tiene intención de dar su brazo a torcer y ya sopesa pedir al Supremo que investigue si el titular de Interior, Jorge Fernández Díaz, incurrió en un delito de revelación de secretos cuando el pasado viernes desveló en rueda de prensa algunos datos hasta entonces confidenciales sobre la investigación del secuestro de Publio Cordón.
El magistrado, según fuentes del tribunal de la calle Génova, decidirá si eleva una «exposición razonada» al Supremo sobre la filtración una vez valore el informe que ayer le entregó la Guardia Civil sobre quién pudo tener acceso a la ya famosa comisión rogatoria internacional 0000006/1995 remitida por Francia y que dio lugar a la operación en la que la Guardia Civil detuvo la pasada semana a cuatro presuntos grapos acusados del secuestro.
Según fuentes antiterroristas, el documento es tajante: en ningún momento se rompió la cadena de custodia de la comisión. El instituto armado, tal y como le había ordenado el juez, entregó ayer a Gómez Bermúdez el atestado sobre la custodia de aquellos documentos, después de que el juez de la Audiencia Nacional abriera el pasado sábado una investigación por posible delito de revelación de secretos, después de que varios medios publicaran datos —oficialmente confidenciales— sobre el operativo en Francia que, finalmente, desembocó en la captura de los supuestos captores del empresario aragonés.
En su escrito la Guardia Civil da a entender que si hubo alguna filtración del contenido de aquellos papeles es ajena a su responsabilidad y garantiza que el documento que se entregó al juez era el original. El informe detalla con todo lujo de detalles la llegada a Barajas de la comisión rogatoria a bordo de un avión procedente de París y quién fue el mando que la recogió y la llevó al Servicio de Información de la Guardia Civil, en Madrid, antes de que el original de documento fuera remitido a la Audiencia Nacional. La institución admite que, como es habitual, se hizo una «copia de trabajo» para que fuera usada «exclusivamente» por los investigadores adscritos a este caso, pero que eso, en modo alguno, es una ruptura de la cadena de custodia.
La mayoría de los medios de comunicación se hicieron eco de los datos que el pasado jueves aportó el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en la rueda de prensa que ofreció en el Congreso. El ministro reveló la ciudad francesa donde estuvo secuestrado Cordón (Lyon), la existencia de un testigo protegido, el habitáculo donde estuvo encerrado (armario-zulo), cómo se escapó y cómo murió al caer por una ventana.
Gómez Bermúdez dejó ayer en libertad bajo fianza a la grapo Manuela Ontanilla, capturada en Sevilla y quien también logró reunir el dinero para salir libre, como ocurrió el lunes con Vicente Sarasa.