El BCE reacciona y sugiere una solución para salvar a España
El Gobierno atosiga al banco con su ofensiva diplomática y logra el apoyo de Francia.

El ministro francés de Economía, Pierre Moscovici y De Guindos en una cumbre de la UE.
El BCE se mueve. Atosigado por España desde hace semanas, el banco central hizo ayer un gesto simbólico con un impacto directo en la insoportable prima de riesgo. La entidad no anunció que vaya a comprar deuda española, pero sugiere que podría respaldar una solución duradera para mantener a raya a los mercados. La idea consistiría en otorgar una licencia bancaria al Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede), el fondo de rescate permanente que entrará en vigor en septiembre. Esta certificación permitiría al BCE inyectar cantidades ilimitadas en el Mede, que a su vez podría volcarse en la adquisición de bonos en los parqués y garantizar la tranquilidad de los países más vulnerables.
Ewald Nowotny, miembro del consejo de gobierno del BCE, fue el encargado de lanzar el guiño tras días de incertidumbre. Con la ficha bancaria, el fondo de rescate permanente podría acudir a la ventilla del emisor de la moneda única como una entidad más y pedir dinero. Sus recursos serían virtualmente ilimitados, un mensaje de fuerza que los mercados entenderían al instante.
Un chispazo de esperanza
Hasta ahora, el BCE había rechazado frontalmente la concesión de la licencia al Mede. Ayer, sin embargo, Nowotny abrió la puerta a buscar fórmulas de consenso. Sus palabras apenas son un chispazo de esperanza para España, pero no hay que olvidar de quién vienen. Austria es uno de los aliados más firmes de Alemania en su negativa a dar pasos ambiciosos para resolver la crisis.
Nowotny cree que la mejor manera de calmar a los mercados pasa por aplicar lo antes posible el rescate bancario español. «Lleva tiempo, pero ya se ha abierto el camino para una intervención eficaz en España», dijo ayer.
Hollande, al rescate
En sintonía con la voluntad del Gobierno español, el presidente francés, el socialista François Hollande, abogó ayer por una «ejecución rápida y firme» de los acuerdos de la última cumbre europea para poner en marcha cuanto antes la unión bancaria. Los ministros de Economía de los dos países, Pierre Moscovici y Luis de Guindos, se comprometieron en París a una negociación que permita recapitalizar directamente antes de fin de año a los bancos con problemas sin pasar por los estados.
Con la implicación personal de su jefe del Estado y de su titular de Economía y Finanzas, Francia despeja al máximo nivel la incertidumbre generada el martes por la desautorización por parte de París y Roma a un comunicado presentado como conjunto de los tres gobiernos por el Ministerio de Asuntos Exteriores español.