Gibraltar se compromete a no acosar durante seis meses a los pesqueros
Los barcos podrán faenar mientras se valora el impacto ecológico de las redes.
El ministro principal de Gibraltar estuvo más conciliador.
Tras casi cuatro meses de conflicto, los pescadores gaditanos y el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, acordaron ayer en una reunión una tregua de seis meses. Durante este periodo la policía del Peñón no acosará a los barcos españoles que faenan en las aguas de la bahía de Algeciras, aseguró Picardo.
A lo largo de estos seis meses, las partes se han comprometido a buscar una solución definitiva a la crisis iniciada después de que Gibraltar decidiera aplicar su ley medioambiental -que prohíbe la pesca con redes- en unas aguas que tanto la colonia como España se atribuyen como suyas. A raíz de esta decisión adoptada por el Ejecutivo de Picardo, la policía del Peñón comenzó a acosar con sus lanchas a los pesqueros gaditanos. La presencia de la Guardia Civil a modo de escolta de la flota española originó una serie de enfrentamientos entre ambos cuerpos que se zanjó con varios roces entre embarcaciones de uno y otro lado de la verja.
Hasta final de año, según lo pactado, los españoles podrán usar sus redes con absoluta normalidad, con el único compromiso de facilitar los registros que la policía del Peñón estime oportunos. También se ha acordado que dos científicos elegidos por España y Reino Unido evalúen durante los próximos días el impacto que las artes de pesca usadas por los españoles causan en las aguas de la bahía de Algeciras. Una vez recogidos los datos, el Gobierno gibraltareño decidirá si modifica su legislación o de lo contrario mantiene su prohibición a las redes. Una decisión que podría prolongarse hasta el mes de noviembre.
Tensión
El conflicto pesquero con Gibraltar ha enturbiado las relaciones entre España y Reino Unido. Tanto el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, como el de Exteriores, José Manuel García-Margallo, han repetido durante los últimos meses que la Guardia Civil haría cuanto hiciera falta para proteger a los pescadores. Estas declaraciones fueron respondidas por el Gobierno británico, que aseguró a su vez que la Royal Navy no permitiría la presencia de fuerzas militares extranjeras en sus aguas internacionales. La visita del príncipe Eduardo a la colonia el pasado junio causó un profundo malestar en España y tuvo como contrapeso la ausencia de la reina Sofía en la fiesta en honor de los 60 años en el trono británico de Isabel II.
En medio de la polémica entre ambos países, Picardo, quien como líder socialdemócrata llegó al poder el pasado diciembre gracias a un discurso ultranacionalista, acusó al Gobierno español de tener como único objetivo la anexión de la colonia. «Algo que no ocurrirá nunca», aseguró ante la ONU.
Este viernes, según los representantes españoles presentes en la reunión, el ministro principal de Gibraltar mostró en cambio su cara más conciliadora y expresó su deseo de alcanzar un acuerdo que satisfaga a todas las partes. «Nunca hemos querido caer en el conflicto», afirmó Picardo ante los pescadores.