Interior concede a Uribetxebarria el tercer grado, pero le impone alejamiento
El magistrado prohíbe la marcha hoy en apoyo del secuestrador de Ortega Lara.

Miembros del colectivo de apoyo a presos de ETA Etxerat, que piden libertad para Uribetxebarria.
La izquierda abertzale no podrá manifestarse hoy por las calles de Bilbao para exigir la libertad del preso etarra Josu Uribetxebarria Bolinaga, condenado por el secuestro de José Antonio Ortega Lara y aquejado de un cáncer terminal.
El magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, de acuerdo con la Fiscalía, dio validez el informe remitido por la Ertzaintza en el que se refleja que la concentración convocada por la plataforma Herrira «tiene como fin enaltecer a un preso de la banda terrorista ETA, como es Josu Uribetxebarria Bolinaga, considerando que dicha exaltación se constituye en un ilícito penal de enaltecimiento del terrorismo y sus fuentes». La Policía Autónoma Vasca cree que aprobar dicha manifestación significaría permitir que, en el ámbito público, «se glorificasen conductas o personas que han dedicado su vida y actividad al desarrollo de actividades criminales». Pedraz, de hecho, instó a la fuerzas de seguridad a evitar posibles delitos y a identificar y detener a las personas que los cometan.
Por otra parte, el proceso para excarcelar Uribetxebarria, que fue trasladado trasladado de la cárcel de Mansilla, en León, al Hospital Donostia de San Sebastián, sigue su curso. Instituciones Penitenciarias concedió ayer el tercer grado al preso etarra en base a los informes que atestiguan que padece un cáncer terminal por el que los médicos le auguran un 90% de posibilidades de fallecer antes de un año. Aunque Uribetxebarria no cumple los requisitos ordinarios, el artículo 104.4 del Reglamento Penitenciario establece que los penados enfermos muy graves con padecimientos incurables podrán ser clasificados en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal. «Resulta indudable que tanto la gravedad de la enfermedad, su previsible evolución, así como las características del tratamiento mitigan extraordinariamente la peligrosidad del recluso y anulan prácticamente el riesgo de reincidencia», explicó Interior en un comunicado.
La excarcelación de Uribetxebarria puede ser revocada si incumple dos cautelas. No puede aproximarse a las víctimas de sus delitos y sus familiares y, además, se le prohíbe participar en manifestaciones públicas de enaltecimiento o legitimación de la violencia, así como realizar declaraciones de esta naturaleza o que conlleven desprecio hacia las víctimas del terrorismo.
La concesión del tercer grado era el paso indispensable para que ahora el juez de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis de Castro, o en su ausencia el de guardia estudie, en base al artículo 92 del Código Penal, la posible concesión de la libertad condicional por ser un enfermo incurable. El recluso no abandonará la huelga de hambre que inició el 9 de agosto hasta que sea excarcelado.