¿Y los cotos de caza, qué?

Los corzos aún sorteaban ayer las llamas.
Es la gran pregunta que se hacen ahora los pueblos que viven de las subastas de caza mayor. La mayor parte de las extensiones destinadas a cacerías deportivas han resultado dañadas por el incendio. En consencuencia, la fauna se ha desplazado hacía lugares incontrolables. El problema es que muchos de estos pueblos tienen su sustento económico en la subasta de piezas. Corzo, ciervo, jabalí y codorniz son algunas de las especies cinegéticas de la zona.