Los empresarios piden financiación y más estímulos al crecimiento

Rajoy, junto a la canciller alemana, Angela Merkel, a las puertas del Palacio de la Moncloa.
Con los mercados de financiación casi cerrados, el país atravesando la segunda recesión en tres años y una demanda interna hundida, los empresarios españoles aprovecharon ayer la posibilidad de dirigirse brevemente —apenas unos minutos por cabeza— al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y a la canciller alemana, Angela Merkel, para plantearles sus principales preocupaciones, sin olvidarse, eso sí, de deslizar alabanzas a las medidas adoptadas por el Ejecutivo español.
El presidente del BBVA, Francisco González, elogió especialmente la reforma laboral, pero aprovechó la ocasión para criticar la deficiente comunicación del Gobierno, especialmente a la hora de transmitir la imagen de España en el exterior. «Nos confunden con Grecia», lamentó González.
Como Alemania
A primera hora de la mañana, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, había inaugurado la cumbre empresarial hispano-alemana, argumentando que «España está haciendo ahora lo que Alemania hizo hace diez años». Guindos no se olvidó de recalcar que la Unión Europea y, más concretamente, la Unión Monetaria es un «entorno de solidaridad», en unos momentos en que España necesita el apoyo de Alemania. Y para que los alemanes se marcharan convencidos de que se están cumpliendo los deberes, el ministro destacó que España va a realizar «el mayor esfuerzo de todos los países de la Ocde» en el ajuste fiscal, con una reducción del déficit estructural de casi siete puntos del PIB. «Ningún otro país está llevando a cabo un saneamiento tan profundo», recalcó el ministro, con medidas de ajuste de más de 100.000 millones de euros entre el 2013 y el 2014.