El PSOE anuncia «un tiempo nuevo» de oposición sin pactos con Rajoy
Alfredo Pérez Rubalcaba anunció que el PSOE entra en «un tiempo nuevo» de oposición al Gobierno porque el tiempo alcanzar pactos se ha agotado. Advirtió, no obstante, que no será «durísima» porque aunque el PP se merezca una confrontación sin cuartel, «España, no». El líder socialista recibió, según sus palabras, un «amplísimo» aval del comité federal del partido a su gestión, impresión corroborada por otros dirigentes socialistas que intervinieron en la reunión, en la que solo hubo «matices» a la estrategia opositora.
Rubalcaba no fue tan contundente como su número dos, Elena Valenciano, y otros dirigentes socialistas, pero fue claro al señalar que la oposición socialista al Gobierno no será como hasta ahora. La vicesecretaria general del PSOE anunció que su partido levantará «un muro enorme» para hacer frente a las políticas «antisociales» de Mariano Rajoy. «Hasta aquí hemos llegado, la fase de buscar el acuerdo se ha acabado», resumió. Otros dirigentes del PSOE hablaron de «punto y aparte» o de «punto de inflexión».
El líder socialista, sin embargo, se negó hablar de oposiciones «duras o blandas», pero admitió que el tiempo de los pactos ha pasado y «entramos en un tiempo nuevo», no por voluntad de los socialistas sino por deseo expreso Rajoy. «Dos no pactan si uno quiere y el Gobierno no quiere», sentenció.
«Van a por las pensiones»
El líder del PSOE aseguró que su tesis de la oposición «útil y responsable» no tuvo contestación y, por tanto, va a seguir por ese mismo camino. La salvedad será, dijo, que el tiempo de acuerdos con el Gobierno se ha terminado lo que no significa que los socialistas renuncien a su papel porque Rajoy «no ha dejado títere con cabeza y ha puesto todo patas arriba». Se mostró convencido de que el Ejecutivo solicitará el rescate de la economía de España, y lo hará aceptando «la condicionalidad» que establezcan la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Algo, aseguró, que se traducirá «en más y más recortes», y apuntó incluso que «van a por» las pensiones y se tocarán «a principios de diciembre».
Rubalcaba pasó ayer en el comité federal de su partido el primer examen interno tras su elección como secretario general por un ajustado margen sobre Carme Chacón en el 38 congreso federal celebrado en febrero en Sevilla. Su impresión es que sacó buena nota tras la maratoniana, casi diez horas, evaluación. Ni siquiera las malas noticias de las encuestas, que confirman una tras otra que los socialistas no solo no remontan el vuelo sino que están estancados, perturbaron su sensación de que tienen, él, la comisión ejecutiva y su estrategia de oposición, un «amplísimo apoyo» del partido. Apenas admitió que algunos de los 31 dirigentes que intervinieron en la reunión pusieron «énfasis» en algunas cosas que no se hacen o colocaron «matices» en la labor fiscalizadora del gobierno. Una visión que en líneas generales corroboraron otros asistentes a la reunión.