El Congreso autoriza un crédito a Defensa para pagar armas
Solo el PP respalda el préstamo de 1.782 millones de euros para deudas.
El Congreso, con los únicos votos del grupo popular y del diputado de Unión del Pueblo Navarro, dio luz verde al decreto ley del Gobierno que autoriza el desembolso de un crédito de 1.782 millones de euros al Ministerio de Defensa para el pago de deudas a la industria armamentística. Toda la oposición rechazó la concesión del préstamo.
El titular del departamento, Pedro Morenés, avisó que este crédito es solo «un primer paso» de los que habrá que dar porque Defensa tiene una deuda con la industria del orden de los 31.000 millones de euros que hay que pagar hasta 2025. Los 1.782 millones aprobados ayer se destinarán a atender los compromisos vencidos en 2010 y 2011.
La parte del león del crédito, el 65%, irá destinado al programa Eurofighter, un consorcio en el que España participa junto a Francia, Alemania y Reino Unido para la fabricación de un avión de combate europeo. De la cantidad restante, 242 millones irán para facturas por la adquisición de carros de combate Leopard; 76 millones para sufragar la compra de helicópteros Tigre; y 187,8 millones para el pago de barcos de guerra. Los acreedores en los tres casos son empresas españolas.
«La industria de Defensa es necesaria y genera riqueza» pues son medio millar de empresas que facturan más de 6.100 millones de euros al año y emplean a 80.000 personas, se justificó el ministro de Defensa. El sector, añadió Morenés, está «amenazado mortalmente» y culpó de ello al anterior Gobierno socialista, que en 2009 fijó un techo de gasto para los programas de armamento que dificulta ahora los pagos. El Gobierno de Mariano Rajoy, zanjó, paga por «responsabilidad y credibilidad».
Los portavoces de todos los grupos coincidieron en criticar este fuerte desembolso para el pago de armamento en un momento de crisis con serios recortes del gasto social. «No hay dinero para políticas sociales y sí hay dinero para la industria armamentística», se quejó el socialista Diego López Garrido. Los portavoces de Izquierda Plural y UPyD compartieron que Morenés actúa más como representante de la industria armamentística, en la que trabajó antes de ser ministro, que como titular de Defensa. «Usted viene aquí como representante de la industria que tiene como fin cobrar facturas», dijo José Luis Centella, secretario general del PCE; es «un lobbista» de las grandes empresas, apuntó Irene Lozano, de UPyD.
«Política del embudo»
El diputado de IU Gaspar Llamazares afirmó ayer que no es verdad que estemos ante una política de austeridad, sino «ante la política del embudo: lo ancho es para las grandes compañías y la banca y lo estrecho para los ciudadanos».
Así se pronunció ayer por la tarde en Toledo Llamazares, al hilo de la aprobación en el Congreso de los Diputados de lo que ha denominado «financiación de las empresas del armamento». En este contexto indicó que resulta «curioso» que, en los últimos tiempos, «para los ciudadanos solamente hay recortes» y, sin embargo, el Parlamento, a instancias del Gobierno, ha puesto en marcha el saneamiento de la banca, el pago de la deuda a las grandes farmacéuticas y ahora la financiación de las empresas de armamento.