Publicado por
cristian reino | barcelona
León

Creado:

Actualizado:

El Gobierno catalán lleva días insistiendo en que su proyecto soberanista sólo es posible si tiene una base social muy sólida, si se plantea bajo una absoluta radicalidad democrática y cívica, si se desarrolla dentro de los marcos legales, ya sean españoles, catalanes o internacionales, y si se hace en el ámbito de la UE.

En principio, el cumplimiento de los tres primeros requisitos es más o menos factible; otra cosa es la permanencia en la UE. Una Cataluña independiente «tiene que ser dentro de la UE o no puede ser», admitió ayer el portavoz de la Generalitat, Francesc Homs.

La pertenencia a la Unión y también al euro es, por tanto, un elemento capital para el Ejecutivo catalán, que si no tuviera la garantía de que el futuro Estado catalán seguiría formando parte de la UE podría verse obligado a «replantearse» el proceso, según reconoció Homs. Pero también es fundamental para la ciudadanía, que varía considerablemente su adhesión a la causa soberanista en función de la continuidad o no en la UE. Así, un sondeo de Rac1 concluye que de celebrarse hoy un referéndum en un escenario de plena seguridad de que Cataluña seguiría en la Unión, el sí a la independencia alcanzaría el 62%, frente al 44,7% en caso de que Cataluña quedara fuera.

Todo dependerá del proceso llevado hacia el estado propio y del acuerdo con España. Sea como fuere para el Gobierno catalán «no hay marcha atrás» para celebrar el referéndum soberanista en la próxima legislatura.

Cargando contenidos...

De momento, cuenta con el aval de las encuestas, que sitúan a CiU muy cerca de la mayoría absoluta. Y tiene asimismo el apoyo de una parte del empresariado. Un sondeo de la patronal Pimec, el de la pequeña y mediana empresa, revela que un 66% de sus asociados considera que la forma política más adecuada para Cataluña sería la de un Estado propio.