'Operación Crucero'
Díaz Ferrán niega al juez que haya una trama para ocultar sus bienes
El expresidente de la CEOE ha negado hoy al juez que exista una trama para ocultar sus bienes a los acreedores de Viajes Marsans, un grupo que ha dicho que vendió al empresario Ángel de Cabo por la crisis y del que luego se desentendió

Gerardo Díaz Ferran el pasado mes de marzo tras declarar en la Audiencia Nacional por el caso Marsans.
Según acaban de informar fuentes jurídicas, el que fuera presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha asegurado este miércoles que la única relación que tuvo con el empresario Ángel De Cabo fue por la venta de Marsans, aunque la Fiscalía sospecha que acordó con él el vaciamiento del grupo, y por ello el representante del ministerio público ha pedido prisión incondicional para el empresario.
El expresidente de la patronal ha declarado durante una hora ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, quien le ha impuesto prisión eludible bajo una fianza de 30 millones en el marco de la
operación Crucero, que investiga los delitos de alzamiento de bienes, blanqueo
de capitales e insolvencia punible.
Según las investigaciones, Díaz Ferrán y su socio Gonzalo Pascual, ya fallecido, vendieron a De Cabo el grupo turístico Marsans en junio de 2010 dentro de un pacto para que el empresario valenciano les ayudara a ocultar bienes y evadir capitales hacia paraísos fiscales para evitar pagar a sus acreedores, con los que mantiene deudas superiores a los 1.000 millones de euros.
En el curso de las investigaciones, la Audiencia Nacional ha bloqueado unos 50 millones de euros en metálico y cheques al
portador que el entramado de De Cabo presuntamente intentaba sacar de España y que provenían de sociedades del grupo Marsans y otras empresas vinculadas a Díaz Ferrán y Pascual.
Además de Díaz Ferrán y De Cabo, entre los nueve detenidos que hoy han pasado a disposición judicial también figura Iván Losada, la mano derecha del empresario valenciano en las sociedades que compraba y vaciaba (como Viajes Marsans, Vías Canales y Puertos, TECONSA o Nueva Rumasa), y otros supuestos testaferros como Antonio García Escribano, Rafael Tormo Aguilar
y José Pardo Manrique.
También serán interrogados el resto de detenidos, entre los que destaca el cuñado de De Cabo, Teodoro Garrido, la secretaria del empresario valenciano, Susana Mora, y el responsable financiero Carmelo Estéllez Jimenez.
Tras la comparecencia de Díaz Ferrán y del supuesto testaferro Antonio García Escribano, que se ha negado a declarar, el juez Velasco ha comenzado a interrogar a De Cabo.
El expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán y los otros ocho detenidos en la 'operación Crucero', en la que se investiga el supuesto vaciamiento patrimonial del Grupo Marsans para evitar el pago a sus acreedores pasan hoy a disposición del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, que instruye este procedimiento a partir de una denuncia presentada en febrero pasado por las mayoristas AC Hoteles, Meliá, Pullmantur y el grupo Orizonia, podría imputar a los detenidos los delitos de alzamiento de bienes, blanqueo de capitales e insolvencia punible.
En la operación también han sido detenidos el empresario Ángel de Cabo, que compró Marsans a través de la empresa Posibilitum; su colaborador Iván Losada Castell, consejero delegado de Nueva Rumasa; la secretaria de este último, Susana Mora; y Teodoro Garrido, cuñado de De Cabo.
Además de realizar ocho registros en domicilios particulares y sedes sociales del entramado, el Cupero Nacional de Policía arrestó a Rafael Tormo, Antonio García, Carmelo José Estellez Giménez; y José Enrique Pardo Manrique, que habrían actuado como supuestos testaferros de De Cabo.
Paraísos fiscales
El juez investiga si Díaz Ferrán y su socio Gonzalo Pascual, que falleció en junio pasado, utilizaron las empresas de De Cabo para evadir el patrimonio de Marsans a paraísos fiscales y no pagar las deudas con los acreedores, que las mayoristas denunciantes cuantifican en 45 millones de euros.
Para investigar el rastro de las posibles transacciones financieras y determinar si los detenidos tienen activos inmobiliarios en el extranjero, el juez tiene previsto cursar comisiones rogatorias a Liechtenstein, Suiza, Irlanda, Chipre, Panamá y Colombia. De igual modo, se estudia si Díaz Ferrán y Pascual llevaron a cabo la cesión ficticia de bienes muebles a Posibilitum.
Los investigadores también creen que Díaz Ferrán trató de ocultar a través de una sociedad interpuesta la propiedad de dos pisos de lujo en Nueva York por los que pagó, respectivamente, 7,8 y 2,7 millones de dólares; un chalet en Calviá (Mallorca) y un yate de 27 metros de eslora llamado 'Leuqar' --Raquel al revés, nombre de la esposa de Díaz Ferrán, Raquel Santamaría--. El 5 de junio pasado el juez Velasco ordenó el bloqueo del yate, que estaba atracado en el puerto de Barcelona, para evitar un intento de traslado de la embarcación fuera del territorio de la Unión Europea (UE).
Además, Gonzalo Pascual, fallecido en junio pasado, habría donado antes de morir a sus cuatro hijos sus participaciones empresariales en tres empresas propietarias de varias fincas de caza en Toledo.
Los denunciantes acusaban a Díaz Ferrán y su socio de llevar a cabo "un deliberado, sistemático, doloso y perfectamente planificado proceso de alzamiento y ocultación apresurada de sus bienes personales con la finalidad de intentar eludir sus innumerables e importantísimas obligaciones de pago con respecto a sus acreedores".
En el domicilio del expresidente de la patronal la Policía encontró un kilo de oro y 150.000 euros en metálico. Según la cotización actual del oro, la cantidad de ese metal precioso estaría valorada en torno a los 60.000 euros. Además, los agentes intervenieron varios coches de alta gama.