Exteriores pone su maquinaria al servicio de la reactivación económica
El Gobierno supedita su política internacional a la búsqueda de inversiones fuera.
La crisis lo supedita todo a la economía. Mariano Rajoy llegó hace un año a La Moncloa con una idea fija: Convertir la diplomacia internacional en un vehículo a través del cual favorecer la llegada de inversiones desde el extranjero y la consecución de contratos en terceros países.
Allá donde viajan el jefe del Ejecutivo o su ministro José Manuel García-Margallo llevan bajo el brazo el catálogo de la excelencia de las empresas españolas, deseosas de hallar en el exterior el mercado que se les ha cerrado de fronteras para adentro. La última vez el sábado pasado, con motivo de la visita de Rajoy a las tropas españolas desplegadas en Afganistán, que aprovechó para ofrecer al presidente Hamid Karzai la participación de las empresas españolas para la construcción de las infraestructuras de las que carece el país.
América Latina
El Gobierno se ha volcado en fortalecer las relaciones con un área geográfica que ha dejado de mirar a Europa para fijarse en el Pacífico. Sudamérica es un continente carente de infraestructuras y España es consciente de que puede llevarse un buen trozo del pastel. En doce meses Rajoy ha realizado tres giras por la zona y a finales de enero se desplazará a Chile.
Norte de África
Las revueltas sociales han abocado a las autoridades de estos países a encomendarse a un vertiginoso plan de modernización. La semana pasada García-Margallo se desplazó a Libia en compañía de la titular de Fomento, Ana Pastor, —quien ayer vendía en Tel Aviv las virtudes del AVE— . El objetivo no fue otro más que lograr contratas para la reconstrucción del país, arrasado tras diez meses de guerra civil. En enero Rajoy encabezará en Argel una reunión de alto nivel.
Asia Pacífico
El área económica Asia Pacífico es el de mayor crecimiento económico mundial, como no se cansa de repetir García-Margallo. Aunque lejano en el aspecto geográfico, España cree que puede, y debe, encontrar hueco en un espacio que aglutina a miles de millones de personas y del que, en palabras del ministro, «se ha estado ausente mucho tiempo».
En el 2013 se celebrará el año España-Japón, con la intención de profundizar en las relaciones económicas con el país del Sol Naciente. En mayo está programado un viaje del presidente del Gobierno a China, la gran joya de la corona del mercado asiático.
La India
El viaje realizado por el rey en octubre a la India —«sedienta de infraestructuras», según sus propias autoridades— supuso la firma de cinco acuerdos económicos que abrieron la puerta a operaciones conjuntas en América Latina y el norte de África y a proyectos en el propio país que incluyen la construcción de una carretera con 22 kilómetros de puentes, la instalación de hoteles, la venta de submarinos y radares y una inversión india de 500 millones de euros en una petroquímica catalana.
EE.UU. y la ONU
La completa normalización de las relaciones con EE.UU. y la entrada en el 2014 en el Consejo de Seguridad de la ONU se sitúan como dos objetivos clave para el Gobierno.Estos dos logros significan situarse dentro del núcleo de poder donde se adoptan las decisiones que afectan al mundo. Y el poder siempre atrae al dinero.