Los funcionarios cobrarán la mitad si están más de cuatro días enfermos
El Gobierno elimina moscosos y obliga a coger la mitad de las vacaciones en verano.

Cristóbal Montoro negocia con el consejero de Administración Local y Relaciones Institucionales de Andalucía, Diego Valderas, ayer en La Moncloa.
Los empleados públicos de la Administración General del Estado dispondrán de cuatro días al año para estar enfermos —siempre con justificación médica— sin que se les reduzca el sueldo, según la resolución de la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas que determina la jornada y horarios de trabajo del personal y que será aprobada antes de que acabe el año.
El decreto ley de recortes de julio estableció que, a partir de octubre, los empleados públicos que estuvieran en situación de incapacidad temporal por enfermedad no cobrarían el sueldo íntegro, sino que sólo percibirían la mitad los tres primeros días de baja, el 75% del cuarto hasta el vigésimo y a partir del día 21 cobrarían el sueldo íntegro. Quedaba en el aire qué pasaba con los días sueltos en que se puede estar enfermo sin pasar a incapacidad temporal. También esos días pasaban a registrar un recorte del sueldo, pero se permitía que el Ministerio de Hacienda y cada comunidad autónoma decidiera cuántos días al año se podía estar enfermo sin sufrir un recorte del sueldo, según una enmienda del Partido Popular. Hacienda lo ha fijado en cuatro días, pero los gobierno autonómicos pueden fijar otra cifra para sus empleados públicos.
Además, la instrucción de Administraciones Públicas introduce otras novedades como que al menos la mitad de las vacaciones deberá ser disfrutada entre el 15 de junio y el 15 de septiembre. Cuando se prevea el cierre de las instalaciones por inactividad estacional en determinados servicios públicos, las vacaciones coincidirán con el cierre.
La resolución de la secretaría de Estado establece que cada departamento podrá cambiar el calendario laboral, en atención a la naturaleza de los servicios prestados en cada ámbito. Y eso afecta tanto a la flexibilidad de horarios que permite la conciliación de la vida laboral y familiar como a las vacaciones.
De 6 a 3 días
Los empleados públicos verán compensada la reducción de seis a tres los días de libre disposición, conocidos como moscosos, disponiendo a lo largo del año de cinco días de vacaciones al margen del periodo vacacional, según fuentes sindicales. Es decir, que a cambio de la eliminación de tres moscosos, habrá cinco días de sus vacaciones que podrán coger aislados del periodo vacacional, para asuntos propios, y así usar del modo que hasta ahora funcionaban los moscosos. En el caso de alguna festividad caiga en sábado, estos empleados contarán con un día de libre disposición más para compensar esta libranza no disfrutada.
La resolución también fija la ampliación de la jornada laboral hasta las 37,5 horas semanales.
La jornada general será de 37 horas y media semanales y en cómputo anual se eleva a 1.664 horas. La jornada del personal en puestos de trabajo de especial dedicación será de 40 horas semanales. El horario fijo de mañana será de 9 a 14.30 y flexible entre las 7.30 y las 9 y las 14.30 y las 18 horas de lunes a jueves, y entre las 14.30 y las 15.30 el viernes.
El horario fijo en jornada de mañana y tarde será de 9 a 17 horas de lunes a jueves y de 9 a 14.30 los viernes. El resto de la jornada se completará en horario flexible entre las 7.30 y las 9 y las 17 y 18 horas de lunes a jueves, y entre las 14.30 y 15.30 los viernes.
Esta instrucción del Gobierno también será de aplicación a los empleados de las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social, organismos públicos, agencias y demás entidades de derecho público vinculadas o dependientes de la Administración General del Estado.