Diario de León

CORRUPCIÓN POLÍTICA. EL CASO DE LOS SOBRESUELDOS DE BÁRCENAS

Rajoy: «No me temblará la mano»

El presidente intenta cerrar el escándalo de las cuentas suizas y de los presuntos pagos en negro y responde . con un «Si, hombre» a la pregunta sobre los sobresueldos en el PP, que investigará la gestión de Bárcenas.

Rajoy, durante su intervención ayer en Almería.

Rajoy, durante su intervención ayer en Almería.

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a. montilla | (colpisa) almería

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Luis Bárcenas ha devuelto a Mariano Rajoy al cenagoso terreno de la política con minúsculas, al fuego cruzado de las acusaciones de corrupción. Una etapa que el presidente del Gobierno, inmerso en la arquitectura financiera y política de la nueva Unión Europea y obsesionado con evitar el rescate de la economía española, daba ya por superada.

Cuatro días después de que las autoridades suizas comunicaran a la Audiencia Nacional el hallazgo de las cuentas de Bárcenas, Mariano Rajoy se pronunció sobre este turbio asunto. Lo hizo en Almería, durante la clausura de un acto con cargos municipales y provinciales de su partido y ante un nutrido grupo de periodistas que no pudieron arrancarle ninguna respuesta al presidente del Gobierno, tan sólo una ironía.

El presidente recalcó que la mejor garantía para «los ciudadanos y para los políticos honrados» es que la justicia actúe» y prometió todo el apoyo del PP al juez que instruye esta causa. La única promesa que hizo Rajoy en Almería es que tendrá tolerancia cero hacia los casos de corrupción en su partido, caiga quien caiga. «Sólo os puedo decir que si alguna vez tengo conocimiento de irregularidades o de conductas impropias que afecten a militantes de nuestro partido, no me temblará la mano».

Cuando le preguntaron a Rajoy si era verdad que en el PP se pagaban sobresueldos en dinero ‘b’, el líder del PP ha respondido con un lacónico: «Sí, hombre». Una clara muestra de la típica retranca gallega que generó a los pocos minutos miles de comentarios en las redes sociales.

Ayer, Rajoy comenzó con una cerrada defensa del compromiso, la nobleza, la generosidad, la renuncia y la grandeza que rodea a las personas con vocación pública. «No es aceptable que se diga que todo en la política es sucio», remachó.

Poco rotundo

Este prólogo hizo presagiar que el líder del PP no se iba a andar con rodeos y que, esta vez si, cogería el toro por los cuernos. No fue del todo así. Rajoy eludió censurar de manera directa a Luis Bárcenas y tampoco fue rotundo a la hora de negar que altos dirigentes del PP habían cobrado supuestamente sobres con dinero en metálico procedente de donaciones de empresas y particulares.

Admitió que el PP es hoy objeto de polémica, pero lejos de amedrentarse sacó pechó. Aseveró que su formación siempre ha actuado «con transparencia y rigor siempre que se han producido comportamientos irregulares». ¿Esto significa que Rajoy admite que Bárcenas obró de manera deshonesta? No, al menos, en lo que respecta a la contabilidad del partido.

Rajoy destacó que el viernes los tres últimos secretarios generales que ha tenido el PP, Ángel Acebes, Javier Arenas y la actual, María Dolores de Cospedal, habían dicho «claramente que las cuentas del partido se habían ajustado a la legalidad y no se había producido irregularidad alguna».

Un desmentido que, a juicio del máximo dirigente popular, tenían el calado suficiente para dar carpetazo al asunto de los sobres. «Creo que estos secretarios generales cuentan con una trayectoria de honradez y dedicación que es garantía para todos nosotros», enfatizó. Una tibia respuesta a tenor de las exigencias que durante los últimos días le habían planteado todos los partidos de la oposición, en especial del PSOE, que reclamaron una explicación detallada. Pero Rajoy ni si quiera contempló esa posibilidad.

Horas más tarde de su intervención, Cospedal anunció que el PP iniciará una investigación interna para esclarecer si Bárcenas cometió algún tipo de irregularidad durante los casi veinte años que fue primero gerente y, desde el 2008 hasta 2010, el tesorero del PP. Cospedal prometió desde Lugo, donde asistió a la reelección de Alberto Núñez Feijóo como presidente del PP gallego, que los ciudadanos tendrían a su disposición todas las cuentas del partido. El presidente, en cualquier caso, se mostró muy tranquilo. De hecho, recalcó que la mejor garantía para «los ciudadanos y para los políticos honrados» es que la justicia actúe» y prometió todo el apoyo del PP al juez que instruye esta causa. La única promesa que hizo Rajoy en Almería es que tendrá tolerancia cero hacia los casos de corrupción en su partido, caiga quien caiga.

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