De las sandalias del pescador a los zapatos de Prada

Benedicto XVI recuperó la costumbre de llevar zapatos rojos. Su predecesor, Juan Pablo II, había renunciado al privilegio y calzaba zapatillas de color café como muestra y símbolo de humildad y pobreza. En un gesto polémico nada más comenzar su papado, Ratzinger se puso los zapatos rojos. Fue después de recibir en audiencia privada a Adriano Stefanelli, el artesano que tradicionalmente le había confeccionado el calzado. Dicen que le entregó un par de la lujosa firma Prada. Los zapatos, elaborados en suave piel de becerro, simbolizan la sangre de Cristo y los mártires católicos. De ese color, el Papa calzó también zapatilla de andar por casa y botas de montaña.