El ritual del cónclave
Con llave La elección de un Papa debe desarrollarse al margen de toda presión en un cónclave (cum clave : con llave), que les garantiza estar cortados del mundo externo.Ese aislamiento existe desde 1271 cuando en Viterbo (Italia), los cardenales no lograban ponerse de acuerdo para nombrar a un Papa y los católicos los encerraron con llave manteniéndolos a pan y agua para incitarlos a decidir más rápidamente. El elegido, Gregorio X, convirtió esa práctica en regla, con excepción del pan y el agua.
Con cocinero Los cardenales elctores permanecen ahora aislados pero asistidos por un cocinero y un médico.
Secreto en la Sixtina La Capilla Sixtina sigue siendo el lugar para la elección y todo lo que se haga o diga allí durante el Cónclave es secreto.
Espíritu Santo Los cardenales entrarán recitando unas letanías y cantaron el Veni Creator Spiritus , con el que invocarán la ayuda del Espíritu Santo. A continuación se procederá al juramento por el que se comprometerán a mantener el secreto de todo lo que se diga o haga en el Cónclave. Después, el Maestro de Ceremonias Pontificias pronunciará la frase «extra omnes» y todos los ajenos al cónclave saldrán de la Capilla Sixtina.
Fumata blanca Una vez elegido, el cardenal decano en nombre de todo el colegio pide su consentimiento al elegido con las palabras: «¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?». Dado el consentimiento se le pregunta cómo quiere ser llamado y después el Maestro de Ceremonias levanta acta. Finalmente se anunciará al mundo con la fórmula: «Habemus Papam». La fumata blanca lo anuncia a los fieles.