Cuatro españoles consiguieron ocupar la silla de Pedro en Roma
Cuatro españoles llegaron a sentarse en la silla de Pedro: Dámaso I, Calixto III, Alejandro VI y Benedicto XIII, y aunque en algunos casos el pontificado fue «limpio» y «sin ningún escándalo», en otros estuvo marcado por las intrigas políticas y eclesiásticas y las sospechas de envenenamiento.
Tres de ellos estuvieron, además, estrechamente vinculados a la Comunitat Valenciana, ya que Calixto III y Alejandro VI nacieron en la provincia de Valencia, mientras que Benedicto XIII, considerado como el ‘anti papa’ por haber sido elegido papa en Aviñón (Francia) durante el Cisma de Occidente que dividió a la Iglesia a finales del siglo XIV, murió en Peñíscola (Castellón).
Según explica el profesor de Historia de la Iglesia de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia, Miguel Navarro, la elección de estos papas estuvo marcada por una época «muy condicionada por la política»
De los más de 260 papas que ha habido en la historia, el primero de origen español fue el gallego Dámaso I, que accedió a la silla de Pedro tras la muerte del papa Liberio en octubre del año 366, cuando tenía 62 años, y estuvo en ella hasta el 384. Según Navarro, aunque Dámaso I está considerado como el primer papa nacido en España, su origen español «fue muy cuestionado» y hasta llegó a decirse que había nacido en Roma.
Dos valencianos
Pasaron más de mil años para que España tuviera un nuevo representante papal, Calixto III, nacido en Canals (Valencia) y cuyo pontificado abarcó desde 1455 a 1458, año en el que falleció en Roma. Veinticuatro años después de su muerte se sentó en la silla de Pedro en el Vaticano otro valenciano, Alejandro VI, sobrino de Calixto III y que fue papa del año 1492 al 1503, año en el que falleció en Roma. Rodrigo de Borja (o Borgia), que así se llamaba, nació en Xátiva (Valencia) el 1 de enero de 1432 y, según Navarro, llegó a ser papa «comprando las voluntades de los cardenales con sus inmensos bienes».
A su juicio, sobre Alejandro VI, el papa más universalmente conocido, se ha creado una leyenda negra exagerada que ha dado origen a películas, óperas y piezas musicales. El cuarto papa de origen español fue Benedicto XIII, conocido como el ‘papa Luna’, y de quien hay constancia de que hubo un intento de asesinarlo, según el historiador.