«No he cumplido mis promesas, pero he cumplido con mi deber»
Rajoy considera «despejadas» las dudas sobre la sostenibilidad de las cuentas.

Mariano Rajoy durante su participación en el foro.
El presidente del Gobierno reconoció ayer aquello que sus adversarios políticos –y parte de los electores que le auparon a la Moncloa- le reprochan desde que a finales de diciembre de 2011 presidiera su primer Consejo de Ministros, en el que decretó una subida del IRPF: haber ignorado su programa electoral y aplicado decisiones que en su campaña electoral prometió que no tomaría.
Tras el aumento IRPF vendrían otras los recortes en sanidad y educación, las subidas del IVA y el impuesto de Sociedades, la polémica amnistía fiscal, el abaratamiento del despido, la petición de auxilio financiero a la UE, la constitución del llamado ‘banco malo’ y la no revalorización de las pensiones conforme a la inflación. Medidas todas impopulares que habría acometido porque las circunstancias así lo exigían, según se desprende de su intervención en un foro sobre el futuro de la economía española organizado por el semanario británico The Economist .
«Me presenté a las elecciones con la promesa de que no iba a subir los impuestos. Probablemente no he cumplido mis promesas electorales, pero al menos tengo la sensación de que he cumplido con mi deber. Estamos sentando las bases de cara al futuro», señaló Mariano Rajoy ante un auditorio conformado por economistas, empresarios y gestores de la administración.
El jefe del Ejecutivo se esforzó por poner en valor el lado positivo del sacrificio. Para los ciudadanos ha supuesto recortes dolorosos en los servicios públicos, una presión fiscal creciente, el empobrecimiento de la clase media por la reducción de la renta disponible y unos 850.000 parados más que antes de la reforma laboral. Pero también es verdad que se ha logrado embridar el déficit público, reducir la presión sobre la deuda soberana, ganar competitividad y arreglar la balanza de pagos. «Si hace un año se dudaba sobre la sostenibilidad de nuestras cuentas públicas, hoy esa duda está despejada. Ahora, el reto es el crecimiento», subrayó el presidente.
Rajoy calificó de «dramática» la situación de las cuentas del Estado que encontró a su llegada al Gobierno. Con las medidas de consolidación adoptadas -explicó- el Ministerio de Hacienda ha logrado cumplir el objetivo de ingresos que fijó en el Presupuesto para 2012, con un incremento en la recaudación del 4,2% respecto de 2011.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, participante en el foro, corroboró ese análisis e insistió en la «flagrante» escasez de recursos que los ‘populares’ hallaron en la caja común.
Rajoy dio por hecho que lo peor de la segunda recesión de la crisis ya ha pasado y que el repunte de la actualidad es cuestión de tiempo.
Con la complicidad del moderador del evento, el editor de The Economist Michael Reid, el presidente pasó de puntillas sobre los escándalos de corrupción y volvió a defender la validez de su reforma del mercado de trabajo.