El PP muestra su «profunda decepción» con Bárcenas y su forma de actuar

Bárcenas, a su llegada a Barajas el pasado lunes.
El PP manifestó ayer en público su «profunda decepción» con Luis Bárcenas y la multimillonaria fortuna que ocultaba en bancos suizos, pero, cuatro días después de conocerse la noticia, sigue sin explicar por qué pagó a su ex tesorero hasta diciembre pasado un sueldo anual de 225.000 euros pese a que el imputado en la trama ‘Gürtel’ renunció en el 2010 a todos sus cargos y fue dado de baja como militante.
El único dirigente del PP que ayer se expuso a las preguntas, el portavoz en el Congreso, Alfonso Alonso, aunque verbalizó la decepción, se escudó en su calidad de jefe del grupo parlamentario y no de responsable nacional del partido para reiterar que no tenía «información nueva o adicional que trasladar a ese respecto» y desentenderse del asunto.
Alonso, tras admitir una situación «difícil y complicada», se mostró «convencido» de que «los responsables del partido darán las explicaciones necesarias», aunque también añadió que desconoce cuándo lo harán. La cúpula del partido y sus portavoces oficiales mantienen el silencio sobre el sueldo del ex tesorero y no han comparecido en público desde la semana pasada.
El alto cargo popular que habló más claro fue el ministro de Asuntos Exteriores. José Manuel García Margallo, pese a defender a ultranza la honradez de Mariano Rajoy, señaló que si los manuscritos de Bárcenas y la presunta contabilidad B del PP se demostrasen ciertos, cosa que no espera, sería «una catástrofe bíblica» para el partido. El PSOE e IU denunciaron que la «ley del silencio» del Gobierno y el PP sobre el ‘caso Bárcenas’ se ha extendido al Congreso, donde los populares volvieron a vetar la comparecencia de Rajoy en el pleno para explicar el escándalo del ex tesorero y rechazaron contestar a un centenar de presuntas del PSOE sobre la posible presencia de imputados del ‘caso Gürtel’ ocultos tras sociedades pantalla en la amnístía fiscal del Gobierno.