El PP apoyó en dos ocasiones el archivo de la causa contra Bárcenas
Rajoy y el partido posponen su denuncia hasta oír lo que el ex tesorero declara al juez.

Luis Bárcenas llega ayer a su domicilio, en el barrio de Salamanca.
Luis Bárcenas, ex tesorero y exsenador del PP, creyó ver la luz al final del túnel en septiembre del 2011, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid decretara, de forma sorpresiva, el sobreseimiento provisional de su causa en el sumario del caso Gürtel. Bárcenas, que llevaba más de dos años imputado por graves delitos, estaba convencido de que la decisión del juez Antonio Pedreira, posteriormente confirmada por la Sala Civil y Penal del TSJM, aclaraba su oscuro horizonte procesal. Y en ese movimiento procesal, contó como principal aliado con el PP, personado como acusación popular en el Gürtel, que apoyó en dos ocasiones el archivo decretado por el juez.
Sólo la acusación de los populares, que son parte en el proceso porque consideran que la trama corrupta se aprovechó del partido para enriquecerse de forma ilícita, se adhirió a la estrategia de la defensa. Enfrente estuvieron el resto de las acusaciones, incluida la Fiscalía o la Abogacía del Estado, que no daban crédito a los argumentos del instructor y recurrieron en avalancha tanto en reforma (ante el propio Pedreira) como en apelación (a la Sala Civil y Penal del TSJM) sin obtener resultados.
Finalmente, y pese a que anunciaron que lo harían ayer, Rajoy y el resto de la cúpula popular decidieron posponer sus denuncias contra Bárcenas al menos hasta el lunes. Quieren oír lo que declarará como imputado ante el juez Pablo Ruz, que le interrogará sobre sus cuentas secretas en Suiza.