La inquietud por la corrupción se dispara hasta máximos históricos
Lo que empezó a crecer con cuentagotas hace algo más de un año se ha convertido en un auténtico torrente. Los españoles no parecen estar tan convencidos como Mariano Rajoy de que en España no haya una «corrupción generalizada». Ni de que decir tal cosa sea una «insidia». En apenas un mes, el porcentaje de encuestados por el CIS que citan este problema como uno de los tres más graves para el país ha pasado de un 17,7%, en el barómetro de enero, a un 40% en el de febrero.
La espectacular subida, que sitúa ya a la corrupción como el segundo asunto más preocupante para los ciudadanos después del paro, coincide con una etapa plagada de informaciones impactantes. El sondeo fue realizado entre el 4 y el 12 de febrero, es decir, una semana después de que El País publicara los papeles correspondientes a la supuesta contabilidad B del PP y de su ex tesorero, Luis Bárcenas.
La única vez que la corrupción había ocupado el segundo lugar en la lista de problemas que realiza el CIS, fue entre finales de 1994 y 1995. Era la época de Filesa, el escándalo de financiación ilegal que afectó al PSOE; de la fuga de Luis Roldán... y de otra crisis económica. Pese a todo, la preocupación de los ciudadanos no llegó tan lejos como en esta ocasión.