El 77% del Parlamento catalán apoya el derecho a decidir pactado con Rajoy
Aprueba una resolución impulsada por el PSC que insta al presidente y a Mas a dialogar.
Con la vista puesta en el 2014, el año del referéndum, el Parlamento catalán aprobó ayer una resolución en la que insta a los Gobiernos central y catalán a abrir un proceso de diálogo para acordar la celebración de una consulta sobre el futuro de Cataluña. La resolución fue apoyada por 104 diputados del PSC, que impulsó el texto, así como de CiU, Esquerra Republicana e Iniciativa, el 77% de la cámara. Ciutadans y el PP votaron en contra, y la CUP se abstuvo.
Se trata de la segunda declaración solemne que hace el Parlamento de Cataluña a favor del derecho a decidir en poco menos de dos meses. La primera, más radical, salió adelante con 85 votos de CiU, Esquerra, Iniciativa y uno de la CUP, algo memos de dos tercios del legislativo autonómico. El Parlament amplía, por tanto, la mayoría de votos a favor de la celebración de una consulta previo acuerdo con el Gobierno central. Un planteamiento muy rebajado respecto al que salió adelante el 23 de enero, que proclamaba al pueblo de Cataluña como «sujeto político y jurídico soberano» y que ya ha sido impugnado por el Gobierno central ante el Tribunal Constitucional. Esa proclamación de soberanía, que el Ejecutivo central encuentra ilegal e inconstitucional, es la que impidió que los socialistas catalanes apoyaran la declaración de enero. La dirección del PSC apostó entonces por el no al texto firmado por CiU y Esquerra, y la decisión acabó en una crisis interna, ya que cinco de sus 20 diputados, adscritos al ala catalanista, se negaron a votar en contra del texto.
Esta división entre socialistas se trasladó poco después al Congreso, donde CiU impulsó en febrero una resolución similar a la que el Parlamento catalán aprobó este miércoles. Los diputados del PSC en Madrid, salvo Carme Chacón, decidieron apoyarla, rompieron la unidad del grupo del PSOE por primera vez en tres décadas y provocaron una crisis que a punto estuvo de hacer saltar por los aires los acuerdos entre el PSC y el PSOE. Al final, la sangre no llegó al río y ambos partidos negocian ya un nuevo protocolo de relaciones, que sustituya al que permanece en vigor desde los años 70 y que reconoce la autonomía de cada formación, avala que el PSOE no se presente como tal en Cataluña y el PSC tenga representación en los órganos de dirección del PSOE.
Perfil propio
El PSC está empeñado en disponer de voz propia en el Congreso, aunque ello suponga votar distinto que el PSOE, al menos en los temas que afecten a Cataluña. Afectados por una grave crisis interna y alejados de la posición de poder que tenían no hace mucho, los socialistas catalanes tratan de marcar perfil propio y entienden que deben buscarlo en un punto intermedio entre los nacionalistas y los españolistas.
Ahí sitúa el PSC su propuesta de referéndum «legal y acordado», a sabiendas de que en el PSOE no quieren ni oír hablar del asunto. Mucho menos en el Gobierno de Rajoy, con quien Artur Mas tiene que negociar la celebración de la consulta.