España, volcada en regresar al Consejo de Seguridad
España aspira a volver a ocupar una silla en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y, a dieciocho meses de la votación que decidirá su futuro, el Gobierno tiene sobre la mesa una completa estrategia para recabar votos, aunque las restricciones presupuestarias exigen una campaña «sobria y austera».
La respuesta que está recibiendo el Gobierno en sus múltiples contactos con los países miembros de la ONU, que deberán elegir entre España, Turquía y Nueva Zelanda para dos puestos en el Consejo, es «alentadora», destacan fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores.
En ese departamento, un reducido grupo de trabajo prepara, planifica y diseña el mensaje, los viajes y los encuentros.