La ‘monja de las polémicas’ llama a la «revolución pacífica» por los recortes
Forcades quiere colaborar en una plataforma cívica que una el descontento social

Teresa Forcades
La monja Teresa Forcades, doctora en Medicina y teóloga conocida por sus posiciones feministas y sus manifestaciones críticas con las actuaciones de las multinacionales farmacéuticas y con la gestión de la Pandemia de gripe A por parte del Gobierno y la OMS, defendió ayer la urgencia de iniciar una «revolución pacífica y democrática» y anució que está dispuesta a colaborar en una posible plataforma cívica que una los descontentos sociales para cambiar las políticas neoliberales de recortes, «que no son ajustes, sino medidas criminales».
La monja benedictina apuntó que «hay una urgencia social y ahora es el momento de articular una alternativa pacífica y democrática». «Yo a esto no le llamo medidas de austeridad sino medidas de criminalidad en contra de los derechos básicos de la gente», dijo.
Para Teresa Forcades, «que haya un 30 % de personas que lo pasan mal es un escándalo, y eso lo han provocado las medidas de austeridad, que para mí, insisto, son medidas criminales, contrarias a los derechos básicos».
«En España ha aumentado tanto la desigualdad que ya es el país de la UE con la tasa de desigualdad más alta», aseguró.
Según Forcades, las políticas que están aplicando tanto el gobierno catalán como el central «no son medidas de ajuste ni de austeridad, porque dinero hay, pero no lo reparten como antes, son medidas de precarización y de empobrecimiento de la población».
Tras denunciar que las parejas jóvenes con hijos están siendo las más castigadas por la crisis, Forcades atribuye a un «factor ideológico» el hecho de que, con 6 millones de parados, un índice de pobreza disparado y un aumento de los recortes sociales, no se haya producido ya un estallido social. «A lo largo de la historia, se ha demostrado que los cañones y el miedo a la represión ejercida por una minoría no son suficientes para parar una revuelta social si no se da el factor ideológico de hacer creer a la población que no hay alternativa».