El 90% de los españoles no se fía de ellos
. La confianza en Rajoy y Rubalcaba se desploma a niveles nunca vistos . El PP seguiría ganando las eleccciones aunque obtendrían el 34% de los votos, pierde diez puntos en año y medio . Aumenta la brecha con el PSOE, que sacaría el 28,2% . IU y UPyD suben pero no tanto . Sólo se salva la Guardia Civil.

Mariano Rajoy y Rubalcaba
Bárcenas apenas tiene coste electoral para el PP. El barómetro del CIS de abril recoge que el partido gubernamental obtendría el 34% de los votos, un punto menos que en enero, cuando aún no habían salido a la luz las actividades del extesorero. El PSOE no se benefició en absoluto de esta situación, en contra de los pronósticos de sus dirigentes, y lograría un 28,2%, dos puntos menos que hace tres meses, un dato que no hace más que confirmar la tendencia a la baja del liderazgo de Alfredo Pérez Rubalcaba.
Desconfianza es lo que inspiran ambos líderes entre los ciudadanos en general. El 85% dice que confían poco o nada en Rajoy por un 12,4% que dicen que tienen fe en el presidente. Casi nueve de cada diez recelan del líder de la oposición frente al exiguo 8,5% que confían en él. Entre los populares, el 60% desconfían de su líder, desconfianza que se va hasta el 75% en el caso de Rubalcaba.
Entre los votantes del PP, solo uno de cada cinco está satisfecho con el Ejecutivo de Rajoy y uno de cada tres rechaza su gestión. Peor panorama tiene Rubalcaba, sólo uno de cada diez simpatizantes del PSOE aprueba su oposición mientras que el 50% la descalifica.
El PP mantiene el tipo y ha frenado su declive a pesar de que en los últimos meses sólo recibe malas noticias. Ni el caso Bárcenas ni la crisis ni los recortes ni el paro han hecho mella, según el último sondeo del CIS. Ha perdido 10,6 puntos de intención de voto respecto a las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011, pero la sangría parece taponada.
No pueden decir lo mismo los socialistas que no levantan cabeza. El PSOE sigue estancado en los niveles de apoyo ciudadano que le llevaron a obtener en los últimos comicios legislativos el peor resultado de su historia. En noviembre del 2011 cosechó el 28,7% de los votos, la proyección de la última encuesta del CIS es que ahora sumaría el 28,2%, medio punto menos que hace año y medio. Lo grave para el partido que encabeza Rubalcaba es que el sesgo declinante no parece tener remedio. En abril del 2012, los socialistas hubieran obtenido el 29,6%, en enero el 30,2% y ahora el 28,2%
Estos descensos de los dos partidos mayoritarios no implica el ocaso del bipartidismo, como apuntan otros sondeos privados. No lo supone porque, según el CIS, Izquierda Unida y UPyD no crecen al ritmo suficiente para alcanzar a PP y PSOE. La coalición de Cayo Lara obtendría en estos momentos el 9,9% de los votos, tres puntos más que en las últimas generales y 1,3 más que hace un año. El partido que encabeza Rosa Díez conseguiría el 7,4% de las papeletas, 2,7 puntos más que en las legislativas de 2011 y 2,3 más que en el sondeo de hace un año
Populares y socialistas comparten problemas. La fidelidad de su electorado está por los suelos y apenas el 44,1% de los votantes del PP volvería a hacerlo, mientras que el 47,7% de los simpatizantes del PSOE seguiría fiel.
Rajoy es el líder peor valorado de las cuatro grandes fuerzas políticas, con un 2,4; le antecede Rubalcaba, un tres pelado. Lara es el segundo, con 3,5, y Rosa Díez encabeza la clasificación con 3,9. Pero el dato alarmante para los máximos responsables de PP y PSOE es que no aprueban ni entre los suyos. Además, el 68,5% dice que la gestión de Rajoy es mala o muy mala. El 71,1% sostiene que la oposición es deficiente.
La Monarquía cae al 3,68. Sólo se salva la Guardia Civil , con un 5,7, y la policía, una dédima por debajo. El paro encabeza la lista del CIS y el 80,7% considera que es el mayor quebradero de cabeza del país, seguido de la corrupción, el 39,3%, los problemas económicos, 35,5%, y los políticos, el 31,9%. El pesimismo, además, no cede. Si nueve de cada diez consultados creen que la situación económica es mala, el 35% se teme que será peor dentro de un año.