El juez investiga la compra de la casa y las cuentas de la mujer de José Blanco
Cree que habría ingresos que no son propios del cargo de ministro y dinero negro.
El futuro procesal de José Blanco se oscurece un poco más. El ex ministro de Fomento vio cómo ayer el juez del Tribunal Supremo José Ramón Soriano rechazó de un plumazo los últimos recursos de su defensa en los que acusaba a la Policía de hacer una investigación «paralela e inquisitorial» y pedía el archivo de las actuaciones. El instructor del alto tribunal, que volvió hace pocos días de una baja médica, avaló en dos autos las nuevas líneas de investigación contra Blanco por los delitos de cohecho y tráfico de influencias en el denominado caso Campeón, la trama de subvenciones públicas que afecta a cargos del PP, PSOE y BNG en Galicia y ha tenido una derivada en Cataluña con el caso de las ITV, en el que está imputado el diputado autonómico Oriol Pujol.
La causa contra Blanco se sigue en el Supremo al ser éste diputado nacional y, por tanto, aforado. Pero lejos de los privilegios procedimentales que se presuponen por esta condición, el ex ministro ha visto como las cosas se han ido complicado hasta el extremo de que el juez ha involucrado a su mujer, Isabel Mourenza, y ha puesto en el punto de mira la compra del chalé que ambos tienen en Las Rozas, en las afueras de Madrid.
El juez cree que hay pie para investigar «si existían recursos económicos que no procedieran de sueldos, percepciones o ingresos legítimos del aforado, todo ello dentro de la investigación del delito de cohecho impropio por percepciones de cantidades dinerarias en consideración a su cargo».
La UDdef ya informó al juez de que en el precio final de la casa del ex ministro había 230.000 euros de procedencia desconocida, y dejó entrever la posibilidad de que esa parte se pudo haber pagado en dinero negro
El juez catalogó de «anomalía» la famosa parada del ex ministro en el área de servicio de Lugo.