Urdangarín declaró a Hacienda que ganaba sólo 36.000 euros al año en Nóos
Iñaki Urdangarín supuestamente desvió cientos de miles de euros de dinero público desde el Instituto Nóos a su bolsillo, pero ante los ojos de Hacienda era un asalariado de nivel medio, que solo cobraba unos 2.000 netos al mes, al menos en el 2004, el primer año que presidió la fundación sin ánimo de lucro.
Así lo desvela los informes de la Agencia Tributaria que remitió al juzgado las diez últimas declaraciones de la Renta del duque de Palma. Según esos documentos, el yerno del Rey declaró en el 2004, el año en que entró en Nóos y el año en que el instituto cobró más de un millón sólo por la organización de los Valencia Summits, por «rendimientos del trabajo dinerario» exclusivamente 36.000 euros y únicamente cotizó a la Seguridad Social 2.701 euros durante todo ese ejercicio.
En el 2005, el ejercicio de mayor esplendor del Instituto Nóos con convenios millonarios en Valencia y Baleares, Urdangarín solo pagó impuestos en concepto de «rendimiento del trabajo» por un sueldo de 54.800 euros.
La situación comenzó a cambiar en el 2006. En junio de ese año, comenzó a trabajar como consejero internacional de Telefónica en Barcelona. Ese año declaró unos rendimientos del trabajo de 132.7126 euros. Con la declaración de renta no es posible determinar qué parte de ese dinero pagó Telefónica y qué parte proviene todavía de la presidencia de Nóos que ocupó hasta mitad de ese año, cuando también abandonó su puesto en la junta directiva del instituto su esposa y el secretario de las infantas, Carlos García Revenga. En el 2007, Urdangarin compaginó su puesto de directivo de Telefónica con la dirección en la sombra de la Fundación Cultura, Deporte e Integración Social. En ese ejercicio, sus ingresos por rendimiento del trabajo fueron de 279.951 euros. El ejercicio siguiente, Telefónica le pagó 365.036 euros como consejero.
Y en el 2009, declaró 571.844 euros como percepción de «retribuciones dinerarias» por su puesto de directivo de la multinacional. Ese fue el año en que se marchó a trabajar a Washington con la compañía telefónica. A partir de ese ejercicio, las declaraciones que tiene Hacienda en su poder son de escasa cuantía porque Urdangarín comenzó a tributar en Estados Unidos.