Bárcenas troceaba aún en el 2004 donativos que triplicaban el límite legal
El 7 de enero de 2004, en la oficina de Banesto de la calle Génova de Madrid, junto a la sede nacional del PP, se realizan hasta siete ingresos en efectivo a la cuenta del partido, cada uno con una firma diferente pero bajo la denominación genérica de «Partido Popular». Las cantidades oscilan entre 15.000 y 40.000 euros y la suma total es de 206.900 euros, es decir, superaba el triple del límite legal de 60.000 euros que marcaba entonces la Ley de Financiación de Partidos Políticos.
Para que no se levantaran sospechas, los responsables de la tesorería del PP por aquel entonces, Luis Bárcenas y su mentor Álvaro Lapuerta, troceaban los donativos innominados que llegaban en sobres en efectivo a los despachos de ambos. Eran siempre cantidades inferiores a los 60.000 euros que Bárcenas anotaba en su contabilidad secreta y luego se ingresaban en la cuenta del partido rubricadas por distintas personas. Posteriormente, se marcaban en la contabilidad oficial.
Este era el ‘modus operandi’ que utilizaban los imputados para llevar una contabilidad paralela a la oficial, con la que controlaban las entradas y salidas de dinero de la caja del partido y que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía ha relatado en un nuevo informe remitido hace dos días al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. Un método que empezaron a aplicar en los noventa, pero que mantuvieron hasta bien entrada la primera década del siglo. Los investigadores también detallan apuntes de entradas de donativos anónimos entre 2003 y 2008, de tres cuentas diferentes del partido, que también estaban troceados para no superar el límite legal.
En relación con el origen de los fondos, el documento policial detalla que se trata de ingresos en efectivo o transferencias de personas físicas o jurídicas en los que no consta la identidad de los donantes, otros en las que se especifica que son traspasos del saldo de la cuenta anterior por cancelación o talones entregados.