Las cortas para autoconsumo varían en función de la especie

Un operario, controlando la descarga de gasóleo para calefacción.
Además de los montes de utilidad pública, que son mayoría en la provincia de León, sobre todo porque son uno de los grandes patrimonios de las juntas vecinales, la administración autonómica tiene controlada la madera que se corta para autoconsumo en fincas participales, aunque en esa consideración hay varias variables. Así, el pino se vende para la industria maderera, igual que el chopo. Algo que no ocurre en el caso del roble o la encina, cuya entresaca tiene como destino las calefacciones o chimeneas, bien porque se vende, bien para las propias casas.
De los últimos años, 2010 está a la cabeza con 210.289 metros cúbicos de madera para autoconsumo. En 2011, la cifra se rebajó hasta los 130.309 y en 2012 cayó algo hasta los 113.886 de metros cúbicos de leña.
Sin embargo, en una lectura más en detalle hay otros datos, como que el año pasado se incrementó el número de cortas de encina, que pasó de 46.570 metros cúbicos a 49.028. En cambio, el rebollo bajó de 47.538 a 21.562 el año pasado.
El resto de especies lentas ya no tienen datos tan significativos. Sin embargo, en el total de especies de crecimiento rápido (chopo, sauce, aliso...) el ejercicio 2012 se cerró con más metros cúbicos de leña total cortados que en 2011. En total, 28.855 metros cúbicos por 27.206 un año antes.
Especialmente significativo es el caso del denominado chopo híbrido, que ha pasado de 15.607 en 2011 a casi 21.000 metros cúbicos el año pasado.
Muchos pueblos han notado especialmente la subida de las peticiones para cortar leña en los montes.