El Bierzo registra los niveles más contaminantes por su industria
La mayor contaminación atmosférica en la provincia se produce en el Bierzo, aunque en ningún caso supera los niveles recomendables para la protección de la salud, aclara el informe.
De las cuatro estaciones donde se miden los datos en la comarca berciana -el albergue de peregrinos en Ponferrada, la central de Anllares en Lillo, Cosmos en Carrecedelo y Compostilla-, los puntos más problemáticos son las zonas industriales. Así al menos se desprende la estadística en cuanto al control del dióxido de nitrógeno (NO2), ya que en cuanto al dióxido de azufre (SO2) no hay datos relevantes.
En dos ocasiones se superó el año pasado el valor límite horario de NO2 para la protección de la salud en la cementera y su valor límite anual se situó en 32 microgramos/m3, aunque el informe de la Junta no lo destaca en sus conclusiones ya los datos generales fueron inferiores a 30 microgramos/m3, lejos del valor límite fijado en 40 microgramos/m3. Así, en Ponferrada el valor límite anual de dióxido de nitrógeno fue de 10, en Anllares de 11 y en Compostilla de 13, según el mismo estudio de Medio Ambiente.
Lo mismo ocurre con el material particulado en suspensión. En este caso, en Compostilla se superó un día el límite diario para la protección de la salud. En cuanto a otro medidor, el valor límite anual, se superó en 19 ocasiones en la térmica de Compostilla, 16 en la estación medidora de Ponferrada y en 14 en Cosmos.
En Anllares, analizando otros componentes de material particulado, se superó en 12 ocasiones el valor objetivo y en otras tantas el valor anual.
En cualquier caso, las mediciones no llegan tampoco a los niveles de alarma. Por un lado, a la hora de analizar los datos de las partículas en suspensión, tanto en PM10 como PM2.5, hay que descontar las intrusiones de material particulado natural procedente del norte de África, saharianas fundamentalmente; lo que se hace a partir de la información proporcionada por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Y por otro lado, no se llega a las 35 ocasiones por año civil en caso del PM10 y las 25 en el PM2.5 que se necesitarían para que saltasen las alarmas.