Mas recibe una de cal y otra de arena en su objetivo de ganar peso internacional
. . En París consigue un puesto en la Unesco para Cataluña, pero no puede reunirse con las autoridades francesas .
El tercer viaje al exterior de Artur Mas en los seis meses que lleva de legislatura se saldó con un futbolístico empate a uno. Después de visitar Bruselas y Amsterdam meses atrás, el presidente de la Generalitat viajó ayer a París, donde cerró un acuerdo con el que logró que Cataluña gane presencia exterior, ya que a partir de ahora tendrá voz propia en la Unesco. Pero por el contrario, Mas no pudo reunirse con ninguna autoridad política francesa para tratar de hacer llegar al Gobierno galo su reivindicación de una consulta y un estado propio, lo que denomina la «internacionalización del conflicto».
Mas, en cualquier caso, mostró su satisfacción porque pudo regresar a Barcelona con una vieja reivindicación de su partido debajo del brazo. Tras reunirse con la directora general de la Unesco, Mas anunció un convenio según el cual Cataluña tendrá una representación en este organismo de la ONU y funcionarios de la Generalitat catalana podrán participar en sesiones específicas de la Unesco, en temas de cultura, educación o ciencia, incluso al margen de la delegación española. El acuerdo no tiene carácter permanente, como sí lo tiene por ejemplo Quebec. «Es un paso adelante para que Cataluña tenga una singularidad dentro de la Unesco», dijo Mas, que destacó que en este sentido ha encontrado una «sintonía correcta» con el Gobierno central.
En cambio, la delegación catalana, que también se vio con el presidente de la compañía francesa de ferrocarril (SNCF), tuvo que volverse a casa con un plantón en su agenda. Aunque estaba anunciada una cena con el ministro francés de Defensa, como presidente de la conferencia de regiones periféricas y pesqueras, Jean-Yves Le Drian canceló la cita por «problemas de agenda». Mas, que en Bruselas sí se reunió con tres comisarios europeos, dijo que se verán más adelante en Barcelona. El dirigente nacionalista tenía intención de defender su proyecto soberanista ante un miembro del Ejecutivo de François Hollande. Un proceso que Mas reivindicó en la rueda de prensa que celebró en la ‘embajada’ catalana en París.
El presidente catalán respondió a Mariano Rajoy y afirmó que el problema de la consulta que quiere convocar no está en la Carta Magna, sino en la falta de voluntad política. Eso sí, admitió que no ve demasiadas opciones de que pueda haber acuerdo con el Ejecutivo de Madrid.