Otegi será juzgado en octubre en el gran proceso contra Batasuna
Arnaldo Otegi, que cumple en la actualidad seis años y medio de prisión por el caso Bateragune, volverá a sentarse en el banquillo a partir del próximo 17 de octubre en la Audiencia Nacional en el arranque del juicio contra las distintas direcciones históricas de Batasuna que, a su vez, será el último gran proceso contra las supuestas estructuras y organizaciones del frente político y social de ETA que quedaba por celebrarse.
El ex portavoz de la coalición ilegalizada en el 2003 por el Tribunal Supremo compartirá banquillo en la también conocida como causa de las ‘herriko tabernas’ —las sedes sociales de Batasuna— junto a otros 39 ex miembros de la Mesa Nacional de la formación, entre ellos Joseba Permach, Rufi Etxebarria o Joseba Álvarez, y con los responsables civiles de 110 de estos bares, ubicados en pueblos y ciudades de Euskadi y Navarra, acusados de utilizar la red hostelera para financiar a ETA.
Otegi está procesado por un delito de integración en organización terrorista y la Fiscalía le pide 12 años de prisión por su condición de dirigente, la misma pena que solicita para Permach o Etxebarria, como el exportavoz actuales miembros de la cúpula de Sortu.
Más de medio año
El juicio se prevé largo. Solo las declaraciones de los acusados se alargarán desde el 17 de octubre, con el testimonio inicial de Joseba Álvarez, hasta el 17 de febrero. Otegi, por ejemplo, está citado para el 18 de noviembre. Una vez concluidas las comparecencias de dirigentes y responsables de ‘herriko tabernas’, se iniciarán las fases pericial y documental, por lo que se prevé que la vista oral se alargará hasta la primavera del 2014. El ex juez Baltasar Garzón abrió este sumario en el 2002, en el 2008 lo concluyó y en el 2010 la Fiscalía remitió a la Sección Segunda de la Sala de lo Penal el escrito de acusación. El tribunal que juzgará el caso once años después está presidido por el magistrado Julio de Diego.
Según el fiscal Vicente González Mota, Otegi, Permach, Etxebarria y otros acusados «posibilitaron la organización de las actividades a realizar a modo de protección y cobertura del proyecto diseñado por ETA».