El tribunal advierte de que el juicio no se acelerará al ser el imputado Urdangarín
El decano de Baleares replica que el «martirio» de Nóos obedece a la falta de medios .
El proceso en el que está inmerso Urdangarín seguirá el mismo procedimiento que el resto.
No han gustado en la Justicia balear las críticas de la Casa del Rey al ritmo de la instrucción del caso Nóos y el juez decano de las islas contestó a la Zarzuela que no por ser el yerno del rey el imputado se va a acelerar el proceso. Iñaki Urdangarín, explica el magistrado Francisco Martínez Espinosa, es una víctima más de «la clamorosa falta de medios» con que trabajan los jueces, en este caso el instructor de la causa, José Castro.
Portavoces oficiales de la Casa del Rey señalaron ayer que el año y medio de instrucción del caso Nóos ha sido «un martirio» para la institución e instaron al juzgado de instrucción que cierre «cuanto antes» la investigación. En la Zarzuela consideran que el caso no es tan complejo como, por ejemplo, el de los ERE fraudulentos de Andalucía y están molestos por su prolongación. Una preocupación lógica porque los avatares judiciales de Urdangarín y la infanta Cristina desgastan, y mucho, a la Corona, de acuerdo a las encuestas internas y secretas de la Casa del Rey.
Las prisas, sin embargo, no fueron bien recibidas por los juzgados de Palma de Mallorca y Martínez Espinosa emitió un inusual comunicado: «Como juez decano lamento profundamente los serios inconvenientes que para muchos ciudadanos está suponiendo la demora en la respuesta de asuntos judiciales, cuyo origen radica en la clamorosa falta de medios» de la justicia.
El magistrado confía en que «todos los poderes» del Estado sean conscientes de esta situación y tomen las medidas para dotar de más medios a los tribunales para que «todos los ciudadanos, sin distingo alguno, puedan ver satisfecho su derecho a la tutela judicial efectiva en un plazo razonable». Martínez Espinosa hace suyas de esta forma las palabras del rey en la Navidad de 2011, cuando dijo que la Justicia «es igual para todos», para lo bueno y para lo malo. Un argumento que también empleó el instructor de Nóos cuando pretendió imputar a la infanta Cristina.
El juez decano de Baleares quiso decir que el yerno del rey, por el hecho de serlo, no va a tener un trato distinto al resto de los ciudadanos, y si estos sufren las carencias de medios en los tribunales con el consiguiente alargamiento de los procesos, Urdangarín no iba a ser menos. Del mismo modo, Martínez Espinosa apunta que el proceso seguirá los ritmos que marque el juez y las quejas por «el martirio» que supone a la Corona no van a acelerar la investigación.
Fuentes judiciales de Baleares señalan con todas las reservas que es probable que Castro concluya la instrucción este otoño, pero no descartan que la investigación se alargue si surgen nuevos datos o si los informes requeridos a distintos organismos, como Hacienda, no son entregados al juzgado.
No es la primera vez que hay fricciones entre la Zarzuela y los jueces. Con motivo de la decisión de José Castro de imputar a la infanta la Casa del Rey mostró su «sorpresa» por el cambio de posición del instructor, que un año antes no había visto motivos para dar el paso. Al mismo tiempo, los portavoces reales expresaron su «absoluta conformidad» con la postura de la Fiscalía de oponerse y recurrir la imputación, un gesto que ponía de manifiesto su «imparcialidad y defensa de la legalidad», una forma de decir que el juez no se guiaba por esos mismos principios. Unos comentarios que motivaron una respuesta del presidente del Consejo General del Poder Judicial, Gonzalo Moliner, quien reclamó que se dejara trabajar sin presiones al instructor del caso Nóos.