La Policía completa la identificación de los 78 fallecidos en el accidente
El ADN indica que los tres últimos cuerpos son de dos gallegas y de un francés.

Comienzan los funerales de algunas de los fallecidos en la catástrofe.
La Policía Científica completó ayer en un tiempo récord la identificación de los 78 fallecidos que, según la lista aún provisional, provocó el miércoles el descarrilamiento del Alvia que viajaba entre Madrid y Ferrol, a la altura del barrio santiagués de Agrois.
Los análisis de ADN —el DNI biológico— permitieron a los especialistas policiales poner nombre y apellidos a los tres últimos cadáveres que no habían podido ser identificados hasta ahora mediante el simple cotejo de las huellas dactilares, por tratarse de cuerpos en muy mal estado o con graves mutilaciones. Las víctimas, según fuentes de la investigación, son una niña de unos dos años y una joven de poco más de 20, ambas residentes en la comarca de Ferrol, y un hombre de nacionalidad francesa. El dato eleva el número de extranjeros fallecidos en Santiago a ocho y la cifra de menores muertos a once. En la lista oficial ya había residentes en Venezuela, Argelia, EE.UU., Brasil, México, República Dominicana e Italia.
Los agentes lograron completar el proceso de identificación de las víctimas en menos de 60 horas desde que se produjo el terrible accidente, momento en que un equipo de 18 miembros de la Policía Científica se desplazaron en pocas horas al escenario del siniestro para comenzar a trabajar sobre el terreno. La inminencia de la conclusión de las identificaciones la había adelantado el propio ministro del Interior, Jorge Férnandez Díaz, que ayer por la mañana dijo que no era cuestión de días sino de horas.
No obstante, el trabajo de la Policía Científica no ha terminado. En sus instalaciones madrileñas de Canillas ya trabajan, en coordinación con el Centro Nacional de Toxicología, en el análisis de los otros 37 restos humanos recogidos entre las vías y vagones de la curva de A Grandeira, de los que aún no se ha determinado si forman parte de las mutilaciones sufridas por algunas de las víctimas mortales o por supervivientes heridos o si se trata de fragmentos de nuevos fallecidos.
Segunda fase
Este trabajo puede durar días o semanas, por que se trata de una operación muy compleja. De todos los restos se ha tomado una muestra de ADN que, en primer lugar, se tiene que cotejar en los laboratorios con todos los ‘DNI biológicos’ de víctimas y heridos mutilados. Esta operación permitirá saber si pertenecen a víctimas o lesionados ya identificados. Si alguna de las muestras no coincide, se estará ante la posibilidad de un nuevo fallecido en el accidente ferroviario y habrá que comparar la muestra con el ADN de otras bases de muestras, especialmente de desaparecidos, para tratar de determinar la identidad. La noticia del final de las identificaciones se conoció poco después de que las autoridades sanitarias gallegas informasen de que el sábado habían sido dado de alta a una decena de los heridos en el siniestro, entre ellos el conductor del convoy.
El nuevo parte médico sitúa la actual cifra de víctimas hospitalizadas en 71, de las que 31 continúan en estado crítico, tres de ellas niños. Una de las historias más impactantes entre los supervivientes es la de una mujer, ingresada en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), que supo que estaba embarazada cuando se le efectuaron las pruebas médicas.
Todavía convaleciente, aunque sin peligro, pide que se entienda su dolor y desde su habitación dice que esta ha sido una auténtica tragedia, tan increíble que parece irreal.