El hospital más próximo no atendió a los lesionados
Varios sindicatos sanitarios denuncian que el Servicio Galego de Salud (Sergas) decidió no derivar heridos del descarrilamiento al hospital médico-quirúrgico de Conxo, el más próximo al lugar del accidente, parte de cuyas unidades y quirófanos están cerrados por los recortes. El Sergas, dicen, prefirió derivarlos a un centro privado.
El sindicato del hospital asegura que «había personal muy cualificado convocado en el centro esperando recibir víctimas y, sin embargo, la gerencia del complejo, para impotencia de los profesionales, no quiso abrir las unidades cerradas, ni montar dispositivo alguno en el centro, pero en cambio si derivaron pacientes al policlínico A Rosaleda».
El dinosaurio
Pese a la catástrofe, todavía queda un resquicio para tiernas historias de agradecimientos y encuentros. Una de ellas es la de Carlos Daniel, un niño venezolano de 7 años que viajaba en el Alvia siniestrado junto a su familia y que perdió un dinosaurio que había ganado en el parque Warner de Madrid.
Ayer, su padre, Daniel Castro, acudió a recogerlo al pabellón habilitado en Santiago para albergar los enseres personales de las víctimas. «Será una alegría para él que haya aparecido», cuenta, y explica que su hijo ya tiene otro animal de la era de los grandes reptiles, esta vez de color verde aunque el que le había tocado era amarillo. En el Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol viajaba Daniel, su mujer, Carlos y su hermana, la pequeña Teresita, de mes y medio. Residen en Ferrol y están vivos, de «milagro».