Griñán se inmola para salvar a Díaz de la quema de los ERE

Griñán, ayer, tras presentar su dimisión.
En algún momento de su secuencia de despedida como presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán decidió sacrificarse y vincular su renuncia al caso de los ERE fraudulentos. Quizá fue después de que le comunicara a Rubalcaba su inminente dimisión, en vísperas de que declarara ante la jueza Alaya el ex interventor general. Hasta ese momento había rechazado cualquier vínculo entre su salida y el caso de corrupción. No obstante, el presidente, quien ayer hizo efectiva su renuncia a la presidencia, dijo que no asume la responsabilidad política del caso de los ERE; «asumo la responsabilidad del cambio generacional y la de facilitar que el debate se centre en la lucha contra la crisis y preservar los derechos sociales», dijo. Susana Díaz toma ahora el relevo