La UE investigará las obras en Gibraltar
. Bruselas estudiará la denuncia española ante la posibilidad de que haya delito medioambiental.

Un policía reparte octavillas para informar de los motivos de los controles.
España ha abierto un nuevo frente contra Gibraltar en la Comisión Europea. El Ejecutivo comunitario ha aceptado investigar la denuncia presentada por el Ministerio de Medio Ambiente por la construcción de un espigón por parte de la colonia en aguas declaradas como Zona de Especial Conservación.
Según denuncia el departamento dirigido por Miguel Arias Cañete, estos rellenos de piedra y hormigón con los que se busca ganar terreno al mar para construir una urbanización de lujo suponen un delito ecológico además de suponer «una ocupación del dominio público marítimo-terrestre».
«Hemos recibido esta queja, vamos a tramitarla y a examinarla para ver si hay una violación potencial de la legislación de la UE por las autoridades gibraltareñas», afirmó Olivier Bailly, portavoz de la Comisión Europea.
En cualquier caso, Bruselas no vinculó esta decisión con la misión que a lo largo de septiembre viajará a Gibraltar. Como ha venido insistiendo la UE a lo largo de la última semana, los observadores comunitarios solo recabarán información sobre las colas en los accesos y salidas al Peñón, el impacto medioambiental de los bloques de hormigón lanzados al mar y el contrabando de mercancías.
Entretanto, el primer ministro británico, David Cameron, aseguró ayer, tras recibir en Downing Street al jefe del Ejecutivo del Peñón, Fabian Picardo, que el Reino Unido «defenderá siempre a Gibraltar y a los intereses de los gibraltareños».