Susana Díaz aísla a su Gobierno del auto de Alaya pero defiende a Griñán
El ex presidente andaluz Manuel Chaves descarta querellarse contra la juez .

Susana Díaz, al frente de la primera reunión con su nuevo gobierno celebrada ayer.
Susana Díaz creía haber levantado un dique de contención frente al escándalo de los ERE fraudulentos, pero no lo tendrá tan fácil. Un día después de que su equipo de gobierno, supuestamente libre de toda salpicadura, comenzara formalmente su andadura la recién elegida presidenta de la Junta de Andalucía se vio obligada a dar la cara, una vez más, por sus antecesores, José Antonio Griñán y Manuel Chaves, señalados en el último y polémico auto de la juez Mercedes Alaya como probables futuros imputados.
Díaz no solo defendió la «honorabilidad e integridad» de ambos ex presidentes sino que tildó de «inédita» la situación en la que les ha situado el escrito de la juez instructora. «Lamentablemente, tenemos elementos como éste dañan la imagen de personas que son honestas e íntegras que han dedicado su tiempo y los mejores años de su vida al servicio público y que son un ejemplo», alegó.
Sus palabras llevan implícito el reproche a una actuación judicial que los socialistas juzgan inexplicable. Lo creen así porque es jurídicamente neutro, no les convierte en inculpados ni tiene el más mínimo efecto sobre su estatus ante la Justicia y, sin embargo, crea el efecto ilusorio de una imputación en toda regla con los perjuicios que eso conlleva para el prestigio de los afectados (no solo Griñán y Chaves sino también otros cinco ex consejeros mencionados por Alaya).
Sin embargo, tanto Díaz -que cubrió el silencio mantenido a lo largo de todo el día por Griñán en una entrevista de la radio autonómica-, como el propio Chaves, que sí quiso comparecer ante los medios, eludieron verter sobre la magistrada nada que pueda considerarse una acusación directa de malversación.
El ex presidente sí dijo que resulta obvio que, sin afectar en absoluto al proceso judicial, el paso de la juez ha tenido en cambio «efectos políticos», pero optó por la cautela. «No voy a decir que la juez Alaya los busque pero tengo mi opinión», adujo. Chaves también alegó que se siente «indefenso» e incluso calificó el auto de «gratuito e innecesario» porque ni tan siquiera aporta, dijo, «ningún indicio de criminalidad individualizado contra ninguno e los citados». De haberlo, subrayó, Alaya debería enviar la causa al Tribunal Supremo y si no estaría incurriendo en prevaricación dado que como diputado nacional el ex jefe de la Junta de Andalucía es aforado. Pese a todos sus reproches, el que fuera también presidente del PSOE, avanzó que no tienen ninguna intención de querellarse contra Alaya por el daño causado.