El Gobierno no regulará el papel del príncipe
El Gobierno no está de acuerdo con su partido y no aprecia ninguna necesidad de regular el papel del Príncipe de Asturias ante los evidentes problemas de salud del rey. «No hay encima de la mesa ningún tipo de proyecto» en ese sentido, aseguró el ministro de Justicia después de que la secretaria general del PP dijera la víspera que el Gobierno «tiene la obligación de llevar con prudencia, sensatez y discreción todo lo que atañe a la regulación de la Corona o del sucesor».
Alberto Ruiz-Gallardón no quiso, con todo, cerrar la puerta a esa posibilidad porque aunque la regulación existente es, a su juicio, suficiente «eso no significa que pueda haber regulación complementaria». El Gobierno lo que no quiere es dar la impresión de que actúa movido arrastrado por los hechos, como la nueva operación de cadera del rey, que vuelve a dejar en manos del Príncipe de Asturias las tareas de representación durante los dos o seis meses que dure la recuperación.
El titular de Justicia fue muy claro, la regulación del papel del heredero así como la ley orgánica de la Corona, pendiente desde la aprobación de la Constitución en 1978, son tareas que se deben acometer con tranquilidad, «fuera de situaciones coyunturales». Un criterio en línea con el expuesto el pasado viernes por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, pero que María Dolores de Cospedal puso el lunes en entredicho al defender la conveniencia de regular el papel de don Felipe de Borbón.
Una idea que contó con la receptividad de los socialistas, cuya vicesecretaria general, Elena Valenciano, defendió la elaboración de un Estatuto de la Casa del Rey en el que se incluyan todas las normas que afecten a la actividad de la Familia Real.