Un centro con más de 300 estudiantes que aspiran a ser artistas
«El arte no reproduce lo visible. Lo hace visible». Las cristaleras de la Escuela de Arte de León están escritas con citas de grandes artistas como Paul Klee. Más de 300 estudiantes cruzan a diario sus puertas. También quieren ser artistas.
En un mismo centro, un edificio en pleno centro histórico de León heredado de la Sociedad de Amigos del País, conviven tres planes de estudios y profesorado que, en algún caso, imparte clase en todos ellos.
La Escuela de Arte, Conservación y Restauración del Patrimonio (Pintura) de León inició su andadura en 1982 como Escuela de Artes y Oficios. Con la implantación de la Logse se convirtió en el centro de referencia para el Bachillerato Artístico en la provincia de León.
Los ciclos formativos constituyen otra de las ofertas singulares de estudios especializados. Pintura sobre vidrio y Serigrafía son de grado medio, mientras que grado superior están Vidriera Artística, Grabado y Textil. Según los datos de matriculación facilitados por la Dirección Provincial de Educación en León hay una demanda de estos ciclos, tanto medio como superior, en el primer curso que no se corresponde con la continuidad de los estudios en el segundo curso que da paso a la obtención de la titulación.
En Pintura sobre Vidrio hay 15 estudiantes para el primer curso, un número que se considera idóneo para impartir estas enseñanzas eminentemente prácticas, mientras que en el segundo curso tan sólo hay tres. Lo mismo sucede con los ciclos de grado superior, con muy poco alumnado en los segundos cursos.
En el Bachillerato la matriculación es muy similar en 1º y 2º con 89 y 86 alumnas y alumnos respectivamente. En los cuatro cursos de los estudios superiores de Conservación y Restauración hay entre 14 y 5 alumnas y alumnos. El segundo curso es el que presenta una matriculación más baja, mientras que tercero y cuarto cuentan con diez personas en cada curso y primero con catorce.