purroy ve fauna increíble
La zona, límite entre la España seca y húmeda

Botánicos y amantes de los animales se pueden poner las botas en el entorno del Torío, donde, según el catedrático en Zoología Pancho Purroy, «abundan los bosques de ribera y un retículo de sebes que compartimentan el praderío y los cultivos». El conservacionista precisa que en las laderas, el bosque de roble melojo, las plantaciones de pino albar y los matorrales de brezos y piornos completan «un sistema vivo de gran originalidad».
La zona se halla en el límite entre la región mediterránea y la eurosiberiana, es decir, la España seca y la húmeda, por lo que aglutina especies de diversa procedencia, norteñas y sureñas. Así, en los anfibios «se superponen especies del sur, como el gallipato y el sapo de espuelas, con especies europeas como la salamandra y la rana bermeja. En los reptiles, conviven la culebra bastarda y el lagarto ocelado con la culebra lisa septentrional, la víbora cantábrica y el lagarto verdinegro. Si vamos a las aves, especies de origen africano como el abejaruco, la oropéndola y el elanio azul coinciden con otras propias de ambientes frescos como el zorzal común, el alcaudón dorsirrojo y el abejero europeo», indica.
Purroy también explica que entre la fauna de pelo, la marta y el armiño, propios del frío, residen junto a especies cálidas como el ratón moruno y la gineta. También abundan los lobos ibéricos dependientes del corzo, el jabalí y los desperdicios rurales». En primavera, en el soto fluvial, destacan las colonias de cigüeña blanca y milano negro y el canturreo melodioso de pájaros como el ruiseñor común, el petirrojo, la curruca capirotada, el mosquitero ibérico y el pinzón vulgar. A los setos de las sebes se acercan el busardo ratonero y el pito real, la curruca zarcera, el escribano cerillo y el triguero, mientras musarañas, ratones de campo, topillos y su depredador, la comadreja, deambulan por estos linderos.