La oposición critica la «euforia» de Montoro al dar por superada la crisis
El ministro de Hacienda y Rubalcaba polemizan en el debate de los Presupuestos .

Alfredo Pérez Rubalcaba en pleno debate. A la derecha, el ministro Cristóbal Montoro durante su exposición.
El PP, como estaba previsto, se quedó sólo en el respaldo a los Presupuestos Generales del Estado para 2014. Todos los partidos de la oposición criticaron tanto las cuentas, porque consideran que se rinden ante el desempleo, como la «euforia» del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que dio por superada la crisis y recalcó que el año próximo habrá crecimiento económico en España.
Un planteamiento que le valió al titular de Hacienda los reproches de la mayor parte de los portavoces parlamentarios. «Para muchos españoles, lo peor de la crisis está por llegar», espetó el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba durante su áspero cara a cara con el ministro en el debate parlamentario de las enmiendas a la totalidad a los Presupuestos. Los grupos parlamentarios presentaron hasta 11 solicitudes de devolución de las cuentas al Gobierno. Una cifra récord.
Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría estuvieron presentes en el hemiciclo durante la presentación del proyecto por parte del titular de Hacienda y en los turnos de palabra del secretario general del PSOE y de Josep Antoni Durán Lleida, portavoz de CiU, después se fueron.
Montoro escuchó como tras su primera intervención, los representantes de PSOE, CiU, Izquierda Plural y UPyD, el PNV, Grupo Mixto y PP intervendrán hoy, dedicaron a su análisis presupuestario epítetos como «irreales, propagandísticos, triunfalistas, propio del ‘país de las maravillas’ e ineficaces». El ministro, que al final de la tarde casi se quedó sin voz, incididó en que los Presupuestos para 2014 serán los del crecimiento y la solidaridad e instó a los partidos del arco parlamentario a no empeñarse en negar la salida de la crisis. Defendió la necesidad de mantener la apuesta por la austeridad y la reducción del déficit como único camino para lograr la estabilidad de las cuentas públicas porque, a su juicio, es la mejor base para la recuperación.
«Hoy podemos decir que no sólo hay luz a final del túnel, sino que en ese túnel ya se atisba la salida de la crisis», remachó.
Rubalcaba intentó, durante su primera intervención, centrar el debate en la denominada economía real, la que afecta a las familias y a los pequeños y medianos empresarios. El máximo responsable de los Presupuestos optó por la ironía y respondió, empleando parte de una expresión acuñada por el PSOE, que el año que viene habrá crecimiento económico «pese a la política económica de este Gobierno».
El ministro recomendó con socarronería a Rubalcaba tomar algunas lecciones sobre economía de cara «a su largo liderazgo en su partido». La estrategia tuvo un efecto estimulante para el líder de la oposición y Rubalcaba salió más agresivo en su réplica. «Usted -dijo- pasará a la historia por ser el ministro de Hacienda que ha hecho la reforma más inmoral, una aministía fiscal». La bancada socialista despidió a su jefe de filas puesta en pie y con una ovación inusual en los dos años de la actual legislatura.