TRAGEDIA MINERA LAS VÍCTIMAS EN EL RECUERDO
Las Mujeres del Carbón viven el duelo con «tristeza e indignación»
Tristeza e indignación definen el estado de ánimo de las Mujeres del Carbón, en palabras de su portavoz en León, Raquel Balbuena Serrano. El lunes vivió momentos de vértigo. «Mi marido estaba dentro». Poco después supo que su esposo, miembro de la brigada de salvamento, estaba bien. Su misión fue embarcar material en la jaula para la operación de rescate.
Estuvo al pie de la mina mientras sacaban a las víctimas y de regreso a casa, ya por la noche, se despidió en facebook con un agradecimiento a la vida: «Yo duermo acompañada. A otras les han partido la vida».
Que se vaya Soria
No oculta su cabreo con el ministro de Industria, José Manuel Soria, por acercarse en un viaje relámpago a León, «sin dar la cara», y después de un año y medio reclamando su presencia en las cuencas mineras. «No se ha acordado de nosotros y viene ahora. Es una vergüenza», lamenta. «Que se vaya, como dice Labordeta, a la mierda», recalcó.
Tampoco le reconfortó con el pésame ofrecido por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. Y reprocha a la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, que no pasara a ver a los encerrados cuando estuvieron en el Palacio de los Guzmanes y ayer convocara una concentración.
Las Mujeres del Carbón mantienen la llama de la movilización minera en las cuencas. Por la mañana fueron a la concentración de La Pola de Gordón y fueron a visitar a las familias que velan a sus mineros en este pueblo y en La Robla. Por la tarde se acercaron al tanatorio de Eras de Renueva a dar el pésame a las familias de tres mineros. El «disgusto por la pérdida» —explica Balbuena— se cruza con «la rabia» por la situación que se vive en las cuencas. Dentro del pozo, lamenta, todo fue tan rápido que «no les dio tiempo a ponerse el autorrescatador».