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Zapatero, a Rajoy: "La crisis no era tan fácil como algunos pensaban"
El expresidente presenta su libro sobre su segunda legislatura y señala que la "lealtad" le impide contestar a Solbes. Revela que resistió hasta en tres ocasiones las presiones para pedir el rescate de la economía española

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la presentación de su libro.
A diferencia de Felipe González y José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero es un expresidente poco intervencionista. Siempre dice que su tarea no es valorar a su sucesor en el Ejecutivo, pero este martes, durante la presentación de su libro sobre la crisis (El dilema. 600 días de vértigo. Ed. Planeta), Zapatero ha lanzado un claro reproche a Mariano Rajoy. “Tras dos años fuera del Gobierno, conocidos los datos de desempleo y deuda pública, mi conclusión es que no era tan fácil como algunos pensaban. Esta es una crisis inédita por su alcance y su contexto”, ha señalado el exjefe del Ejecutivo durante la rueda de prensa. Sus palabras aluden a lo que solía decir durante la pasada legislatura el líder del PP, que llegó incluso a hacerse una foto frente a una cola de desempleados en una oficina del INEM y asegurar que cuando él llegara a la Moncloa iba a “bajar el paro”. Ha acabado ocurriendo todo lo contrario.
Para Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien cedió el testigo al frente del PSOE hace un año y medio, Zapatero, en cambio, solo ha tenido buenas palabras. “Es amigo mío, ha sido uno de mis principales colaboradores, ha ganado un congreso y nadie duda de sus habilidades políticas. Si como expresidente soy respetuoso, como exsecretario general lo soy aún más”, ha explicado.
SIN CRÍTICAS PERSONALES
Su libro rezuma ese respeto. No hay críticas personales, pese a que algunos de sus colaboradores más cercanos no han dudado en cargar últimamente contra las decisiones económicas que tomó Zapatero a partir del 2008. En especial, el exvicepresidente económico, Pedro Solbes, que acusa en su reciente libro (Recuerdos. Ed. Deusto) a su antiguo jefe de no haber sabido valorar en su momento el alcance de la crisis. Al señalar que su “lealtad” le impide entrar en esta polémica, el expresidente a afeado la conducta de Solbes. “Siento gratitud hacia todos mis ministros, y eso se extiende al vicepresidente económico del Gobierno. Esa es mi manera de entender la lealtad del trabajo en equipo. No voy a polemizar nunca con alguien que haya formado parte de mi equipo. Y si me lo permite, estamos en la presentación de mi libro, no en la de Solbes”, ha contestado Zapatero.
Según sus propias palabras, el texto que ahora publica, y que volverá a ser presentado este jueves por el exprimer ministro británico Tony Blair, “es un testimonio, una explicación sobre la crisis”, sobre sus “decisiones” y “vivencias”, en el que ha intentado trasladar la “máxima sinceridad” y también “autocrítica”. Zapatero se arrepiente, por ejemplo, de haber tardado tanto en utilizar la palabra crisis. Aun así, ha señalado que en ningún momento hubo “engaño u ocultación”.
El libro, por otra parte, también revela que el expresidente fue presionado hasta en tres ocasiones, principalmente por la canciller alemana Angela Merkel, para que solicitara el rescate de la economía española. “Y las tres dije que no. Entendí que una ayuda financiera hubiera sido muy negativa para la recuperación de la economía española. Nos llevará años salir de esta crisis. Si hubiéramos tenido un rescate, nos llevaría lustros”, ha sostenido.
LA "DOLOROSA" REFORMA CONSTITUCIONAL
En las más de 400 páginas del texto, la reforma de la Constitución de agosto del 2011, por la que se introdujo el principio de estabilidad presupuestaria, ocupa un lugar muy importante. Junto al ajuste de mayo del año anterior (fin del cheque bebé, bajada del sueldo de los funcionarios y congelación de las pensiones) fue una de las medidas más difíciles que tuvo que tomar. Pero está convencido de que, sin ella, España, como Italia y Grecia, habría quedado en manos de un gobierno técnico. Aun así, este lunes ha insistido en que la decisión fue autónoma. Aquí, ha dicho, no hubo presiones.
“Fue una decisión personal mía. La situación era tan delicada que tenía que tomar nuevas iniciativas que generaran confianza. Tenía dos alternativas: hacer recortes sociales o consolidar la estabilidad. Opté por esta segunda medida. El acuerdo de los dos grandes partidos fue también un factor muy positivo. Ya barruntaba que podría haber riesgos máximos, que se canalizaban en un gobierno técnico. Mi responsabilidad era aún mayor porque teníamos elecciones en noviembre de 2011. Y durante la campaña, el rescate no estuvo encima de la mesa. Mi convicción es que la estabilidad presupuestaria es buena. Sé que fue un tema doloroso para mi partido, por eso siento un enorme agradecimiento porque respaldara la decisión”, ha explicado.
Por último, Zapatero también ha reivindicado su comportamiento con las partidas sociales. “Mantuve intacto el sistema sanitario y el sistema educativo, llegando incluso ha duplicar la inversión en becas”, ha recordado. En El dilema, Zapatero rinde cuentas y se exorciza a su manera.