La UE responde a Artur Mas que la consulta es un asunto interno español
Bruselas acaba con la intención de la Generalitat de buscar apoyo en el exterior.
Jorge Fernández Díaz y José Manuel García-Margallo, en un acto celebrado ayer en Barcelona.
Aunque la Generalitat insiste en que no espera un apoyo explícito a su proceso soberanista desde el ámbito exterior, al menos sí busca alguna pequeña grieta en el enrevesado mundo de la diplomacia internacional que pudiera servirle para presionar a Mariano Rajoy. De momento, este gesto ya sabe que no lo encontrará en la Comisión Europea, que ayer se desmarcó de la cuestión catalana, al afirmar que la situación de Cataluña y la consulta pertenecen al «debate nacional» de España y no de Bruselas.
«No es el papel de la Comisión Europea dar opiniones sobre los eventos políticos que están aconteciendo. La organización de un referendo es un asunto que pertenece al debate nacional español», es la respuesta que el presidente de la CE, el portugués José Manuel Durao Barroso, ha dado a la carta que Artur Mas le envió, junto a otros 26 líderes europeos, el pasado 20 de diciembre para recabar su apoyo a la consulta catalana.
Barroso no solo rechaza en su escrito respaldar a Mas en su intención de celebrar una consulta sobre la independencia el próximo 9 de noviembre, sino que le recuerda una vez más, y remitiéndose a sus propias declaraciones anteriores, que un nuevo Estado independiente, por el hecho de alcanzar la emancipación, pasaría a convertirse en un tercer país con respecto a la UE y los tratados dejarían de ser aplicables en su territorio.
Seis líneas
Una fría respuesta de seis líneas por parte de la Comisión Europea, como la que han dado los portavoces de dos de los grandes socios de la UE, Alemania y Reino Unido, que también recibieron la misiva de la Generalitat, pero ni siquiera han confirmado que vayan a dar una contestación al tratarse de un asunto interno español.
El Govern remarcó ayer que la rápida respuesta de Barroso a la carta de Mas, pone de relieve que el proceso soberanista en Cataluña está en la agenda europea, según fuentes del ejecutivo catalán consultadas por Efe. Añadieron que no hay «precedentes» ni «preceptos legales directos que emanen de los Tratados de la UE» en el caso específico catalán y que existen opiniones de expertos de todo tipo en cuanto al encaje en la UE de un país que se independice de un Estado miembro.
Así, el Govern sostiene que la continuidad de Cataluña en la UE se puede adoptar con una decisión «política» que deberán tomar en el momento adecuado los gobiernos de los Estados miembros.
No obstante, Mas no se plantea abrir un debate ni replicar al presidente Barroso porque el objetivo de la misiva que le envió el pasado 20 de diciembre era puramente informativo.
Las mismas fuentes de la Generalitat han puesto de relieve que la respuesta de Barroso se haya producido en poco más de dos semanas de margen —con vacaciones navideñas en medio—, lo que, en su opinión, pone de manifiesto que el proceso catalán está «en la agenda» de la UE.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, advirtió ayer en Barcelona de que el «respeto al Estado de derecho y la obediencia a la ley» son la «norma suprema» y el «signo de identidad» de la Unión Europea, donde el concepto de soberanía es «absolutamente caduco».