El Congreso inicia la cuenta atrás para vetar la consulta soberanista
Podría ser en marzo el debate en el que PP, . PSOE y UPyD rechazarán el referéndum.

Artur Mas llega a la reunión del gobierno catalán.
El debate sobre la consulta soberanista traspasó ayer oficialmente los límites de Cataluña para instlarse durante los próximos meses en el Congreso de los Diputados. La Mesa de la cámara baja no encontró pegas técnicas y dio luz verde para el debate en pleno de la proposición de ley aprobada la semana pasada por el Parlamento catalán que pide al Estado que delegue en la Generalitat, a través del mecanismo previsto en el artículo 150.2 de la Constitución, la competencia para convocar un referendo independentista el 9 de noviembre.
El Congreso puso así en marcha la cuenta atrás para que más del 80% de los escaños de la cámara, los de PP, PSOE y UPyD, veten antes de Semana Santa la posibilidad de celebrar un referéndum de autodeterminación legal y pactado en Cataluña y, además, oficialicen que el Gobierno abortará cualquier otro intento unilateral de celebrar la consulta por ser un acto inconstitucional, y declare que nunca se permitirá la secesión de una parte de España.
La votación que tumbará la propuesta nacionalista será el no político del Congreso a la consulta, equivalente al que frenó en 2005 el llamado plan Ibarretxe, y abrirá la fase de la confrontación legal que se dirmirá en el Tribunal Constitucional y con la que el Ejecutivo intentará frenar cualquier intento posterior de las instituciones catalanas de celebrar un referendo unilateral, como el que podrían tratar de convocar a través de la propia ley autonómica de consultas que se tramita en el Parlamento autonómico.
Baile de fechas
El debate parlamentario, en el que lo único seguro es que la reclamación de CiU, Esquerra e Iiniciativa será abrumadoramente rechazada, podría celebrarse en marzo, o en abril a más tardar, pero la fecha concreta no se podrá determinar hasta que se sepa si la proposición de ley que se va a discutir es la remitida por el Parlamento de Cataluña u otra idéntica pero presentada en la cámara baja por los grupos que apoyan la consulta para acelerar su llegada al pleno.
El baile de fechas se debe a que la proposición autonómica calificada ayer debe situarse a la cola del resto de las presentadas por parlamentos territoriales para su debate en el pleno del Congreso, cámara que solo discute una de estas iniciativas en cada mes. En este momento, el Congreso tiene cinco proposiciones de ley autonómicas por delante de la de la consulta, lo que significa que, sobre el papel, no podría ser debatida antes de junio e, incluso, retrasarse a septiembre. Este calendario solo podría recortarse si alguna de las cámaras renuncia a discutir su iniciativa. De esa forma, se adelantaría un mes por cada renuncia.