Los puntos de inflexión en la investigación de la caja B
En este año de caso Bárcenas varios han sido los puntos de inflexión que han animado la investigación judicial. El punto de partida fue un informe caligráfico de abril, en el que los peritos policiales confirmaron que la autoría de los apuntes contables secretos era del extesorero Luis Bárcenas y que estos habían sido escritos a lo largo del tiempo y no de una vez.
Después llegó la declaración del 15 de julio, dos semanas después de que el imputado hubiera ingresado en prisión provisional por la causa de la fortuna escondida en Suiza. En esa comparecencia ante el juez Ruz, Bárcenas cambió de estrategia y de negarlo todo comenzó a colaborar. Fue un largo interrogatorio en el que reveló el funcionamiento de la supuesta caja B, desarrolló apuntes contables y entregó documentación comprometedora.
A la vuelta del verano, el juez se centró en las anotaciones de los papeles que, según informes de Hacienda, no habrían prescrito. Esto es, las de 2007 y 2008. De ese periodo eran apuntes relacionados con el arquitecto Gonzalo Urquijo, encargado de remodelar la sede nacional del PP. A finales de septiembre se registró la sede de su empresa y de la documentación intervenida el juez concluyó en un auto del 22 de noviembre, la existencia de «una cierta corriente» de pagos en B en el PP.
Así, unas obras de remodelación que se llevaron a cabo entre 2005 y 2011, y que se pudieron pagar en parte con dinero negro, fueron la razón por la que una comitiva judicial y policial fue a la sede de Génova 13 la noche del 19 de diciembre en busca de documentos. La falta de colaboración de los servicios jurídicos del PP para aclarar las cuentas de esta millonaria reforma había agotado la paciencia del juez Ruz.