Valenciano se centra en la campaña del PSOE al Parlamento europeo
Comparte foto con el candidato del PES a la Comisión.

Elena Valenciano, Martin Schlultz y Patxi López en el acto celebrado en Bilbao.
«Son unas elecciones muy importantes para Europa, para España…y para el PSOE». La reflexión que hace la número dos de los socialistas, Elena Valenciano, sobre los comicios al Parlamento europeo del 25 de mayo puede sonar a tópico hueco pero, en este caso, es algo más. Tanto más que Alfredo Pérez Rubalcaba podría tomar en los próximos días una decisión tan arriesgada y rompedora como la de que sea ella, su mano derecha, quien encabece la candidatura de la formación en esa cita, la primera de ámbito nacional desde las generales de 2011. Por lo pronto, ayer Valenciano pulsó el botón de arranque de la campaña en un acto en Bilbao junto a su candidato a la Presidencia de la Comisión Europea, el alemán Martin Schlultz, dentro del ciclo de conferencias organizado por el PSE bajo el título ‘Reflexiones de futuro’.
Nada está aún escrito porque, anque ninguna decisión sería más útil para lanzar el mensaje de que el PSOE«va a por todas» como acabar con esa tradición de enviar a la Eurocámara a políticos de cierto nombre, pero sin acomodo ya en la política nacional, la operación entraña riesgos. Más allá de lo demoledor que resultaría para el secretario general que el resultado no fuera el deseado, está la dificultad de compaginar la dirección del grupo parlamentario en el Parlamento continental con la vicesecretaría general, aunque fuentes del partido sostienen que dada la relevancia de la política europea es compatible.
Lo que sí tiene claro, en todo caso, el líder de la oposición es que quiere una lista que, en palabras de la propia Valenciano, reúna las condiciones de ser «poderosa» y de estar compuesta por personas «involucradas en la política europea y conocidas en España». Y ya ha lanzado un recado a varios antiguos cargos de los Gobiernos de Zapatero, que aspiraban a hacerse un hueco en la candidatura, para que no se creen demasiadas ilusiones. De ese listado de posibles candidatos del que formaban parte Ramón Jáuregui, Juan Fernando López Aguilar, Valeriano Gómez, José Blanco, Jesús Caldera, Trinidad Jiménez o Diego López Garrido, apenas quedan en pie los dos primeros.
Jáuregui, que compensa su veteranía con el prestigio interno y externo, sería el número uno si al final se descarta la opción de la vicesecretaria general. Y López Aguilar, que según admiten en la cúpula del partido, ha desempeñado «con lealtad» intachable su papel como número uno de la actual delegación de socialitas españoles en Bruselas y Estrasburgo, tiene un lugar asegurado. Pero fuentes cercanas al líder del PSOE descartan que haya espacio para los demás, con la única duda aún abierta del exnúmero dos del partido con Zapatero.
El aumento de competencias del Parlamento europeo y el mayor impacto de sus decisiones sobre la política nacional obligan, argumentan en el PSOE, a abrir una dinámica nueva y a apostar, más que por una lista cargada de personalidades algo «desubicadas», por gente competente y por jóvenes con potencial para desarrollar su carrera en las instituciones de la UE.