Rajoy descarta variar su política penitenciaria como le pidió Urkullu
Moncloa no confirma los temas por ser «un encuentro privado» .
Todo apunta, al menos esa es la sensación que se transmite desde la Moncloa, que el presidente del Gobierno va a ser poco receptivo a los planteamientos del lehendakari Iñigo Urkullu sobre los presos de ETA y a una flexibilización de la política penitenciaria para que accedan cuanto antes a los beneficios que marca la ley. «Por supuesto que no va a haber cambios ni en la política antiterrorista ni en la penitenciaria», respondió ayer un miembro del Ejecutivo al ser preguntado por la posibilidad de que el jefe del Ejecutivo atendiese alguna de las peticiones que realizó el jefe del Gobierno vasco.
El presidente del Gobierno vasco apremió, según algunas fuentes, a Rajoy a mover ficha tras los pasos dados por el colectivo de presos de ETA al asumir la legalidad penitenciaria y desterrar la violencia como medio para alcanzar sus objetivos. «Estamos en un tiempo nuevo», comentó el lehendakari en un desayuno informativo al día siguiente de la cita con Rajoy.
La Moncloa, incluso, eludió confirmar, 48 horas después de que se produjera la entrevista, la existencia de dicho cara a cara. El entorno del presidente del Gobierno insiste en no comentar la agenda personal de Rajoy. «Esa es nuestra filosofía», acotó.
Un portavoz del Ejecutivo intentó argumentar esta inusual división, sobre todo cuando se trata de gobernantes autonómicos. En las reuniones oficiales, de las que sí da cuenta la Secretaria de Estado de Comunicación, Rajoy aborda con su interlocutor cuestiones concretas e intenta responder a peticiones expresas. En las privadas, categoría en las que incluyen la última visita de Urkullu al complejo de la Moncloa, sólo se intercambian opiniones, sobre las que no hay comentario oficial.
Aunque desde el Gobierno vasco se apunta a que avanzaron en una «gestión institucional compartida» ante el final de la violencia, el equipo más cercano de Rajoy insiste en que ignora que ese planteamiento se pusiera sobre la mesa en una entrevista que ni confirma ni desmiente que existiera a pesar de que desde la otra parte se hayan hecho hasta valoraciones de la misma.
La penumbra oficial sobre el contenido real de la conversación, provocó, no obstante, reacciones a su supuesto contenido. Ángeles Pedraza, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, exigió a Rajoy «firmeza» para rechazar de manera tajante el plan de paz y excarcelaciones que, supuestamente, puso sobre la mesa el lehendakari. Desde el PP no quieren responder a ningún colectivo de víctimas porque el partido está dispuesto a recomponer las relaciones con estas asociaciones.