La Comisión Europea exige a España que aclare la muerte de los inmigrantes
Bruselas se preocupa por el uso de material antidisturbios contra los subsaharianos.

La comisaria de Interior, Cecilia Malmström, en una imagen de archivo.
Como se preveía las explicaciones ofrecidas el jueves por el ministro Jorge Fernández Díaz tras la muerte de 15 inmigrantes que se ahogaron en Ceuta no resultaron suficientes para la oposición ni para las ONG que trabajan sobre el terreno. Pero tampoco para la Unión Europea. La comisaria de Interior, Cecilia Malmström, se mostró ayer «muy preocupada» por la tragedia acaecida en las aguas próximas a la ciudad autónoma y exigió a España que investigue en profundidad «este grave asunto». Malmström manifestó su gran preocupación «por el hecho de que la policía fronteriza utilice balas de goma para disuadir a los inmigrantes en Ceuta». Por eso fue contundente en el mensaje que envió al Ejecutivo. «Espero aclaraciones de las autoridades españolas», dijo la comisaria.
Horas después uno de los portavoces comunitarios fue más allá y en relación a las supuestas irregularidades que se podrían haber cometido a la hora de devolver a los inmigrantes a Marruecos por medio de las denominadas ‘expulsiones en caliente’, advirtió de que la Comisión se reserva el derecho de dar los pasos adecuados si se hallan pruebas de que un Estado miembro ha vulnerado la legislación europea.
Mientras, crece la presión exterior sobre el Gobierno por la muerte de los quince inmigrantes, de los que hasta ahora se ha recuperado el cadáver de trece, el último ayer; en el plano interior aumentan las peticiones para que se releve al director de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, y al delegado del Gobierno en Ceuta, Francisco Antonio González. Ambos insistieron a lo largo de los últimos días en que nunca se usó material antidisturbios contra los inmigrantes que se encontraban en el agua, un extremo que sí reconoció el jueves en el Congreso el ministro de Interior. Fernández Díaz confirmó que se lanzaron al mar pelotas de goma, balas de fogueo y botes de humo, aunque siempre, según su versión, a una distancia de 25 metros de las personas que intentaban alcanzar territorio español a nado.
La vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría esquivó durante su comparecencia tras el Consejo de Ministros responder a las preguntas sobre si el Ejecutivo se plantea destituir a algún alto cargo por la tragedia de Ceuta. Apenas se limitó a responder que, en un ejercicio de transparencia, el Gobierno trasladó a la opinión pública la información de la que dispuso en cada momento, y que no fue hasta el jueves cuando el titular de Interior tuvo en su poder un exhaustivo informe de la Guardia Civil en el que se reconocía el uso de pelotas, balas de fogueo y botes de humo contra los inmigrantes que intentaban alcanzar la playa ceutí del Tarajal.
Si las explicaciones de Fernández Díaz no convencieron a la oposición menos aún lo hicieron las de Sáenz de Santamaría. El PSOE insistió en las destituciones de Fernández de Mesa y González, además de la del responsable de la Guardia Civil en Ceuta que dio la orden de disparar en dirección al mar. «Si los fallecidos hubieran sido blancos y con DNI el director de la Guardia Civil no habría acudido hoy a su trabajo y el delegado habría sido destituido de inmediato», denunció el secretario de Política Autonómica del PSOE, Antonio Hernando.
A instancias de Izquierda Plural el pleno del Congreso votará esta semana una moción que en la que se pide el relevo del ministro del Interior por su responsabilidad en la tragedia.